Historia repetida: fallos contundentes, plenario cercano, la 711 sola

Por: Leonel García
Publicado: 5/12/2018 20:21 | Actualizado:
Historia repetida: fallos contundentes, plenario cercano, la 711 sola

Los dirigentes del Frente Amplio son casi unánimes en que hay que respetar los dictámenes de su tribunal de conducta política.

El 4 de setiembre de 2017, se hizo público el lapidario informe del Tribunal de Conducta Política (TCP) del Frente Amplio sobre el “proceder inaceptable” del todavía vicepresidente Raúl Sendic. Cinco días después, en un Plenario partidario fijado para esa fecha, que lo tenía a él como único tema a tratar, el hijo del exlíder tupamaro presentaba su renuncia a su cargo. El FA tomó nota. En su momento consideró que tal acción era suficiente.

Esa decisión de Sendic, luego de que se analizara su conducta con las tarjetas corporativas de Ancap mientras él fue su presidente, había sido precedida por una sostenida cadena de pronunciamientos de dirigentes del FA sobre lo positivo que sería que el líder de la Lista 711 diera un paso al costado. Ese sector, que había emergido como una fuerza avasallante en las elecciones de 2014, se había quedado solo en su defensa.

Ahora, señalan distintos observadores y dirigentes del partido de gobierno, se está dando una situación similar. El lunes 3 se hizo público el dictamen del TCP sobre el senador Leonardo de León, exdirectivo de la subsidiaria de Ancap, ALUR. Y este, también basado en sus usos de tarjetas corporativas, “comprometen seriamente su responsabilidad ética y política”. Fue algo tan contundente como el anterior.

Y también se conoce a días del Plenario del Frente Amplio del sábado 15, que tiene el tratamiento de los 17 fallos del TCP como tema central. Y si cabe, la 711 está más sola todavía, frente a la posibilidad de que a sus dos principales se les prohíba presentarse como candidatos a las elecciones de 2019.

“Los fallos del TCP son fallos del TCP. Y por más que en el caso de Raúl fue claro que no hubo enriquecimiento, la ética no es una línea que se pueda mover. Por lo tanto, soy de los muchos frenteamplistas que piensan que (el fallo) es decisorio y punto. Y eso implica ir con todas las medidas que corresponda”, le dijo este miércoles a ECOS el intendente de Montevideo Daniel Martínez, quien figura según las encuestas como el precandidato del Frente Amplio con más chances de correr la carrera presidencial.

La Justicia no trató igual a Sendic y a De León: si bien procesó sin prisión al exvicepresidente por peculado y abuso de funciones, no halló mérito para ocurriera lo mismo con el senador, en base a que ALUR es una empresa privada bajo la órbita pública (por más que maneje dinero público). Pero los fallos sobre ambos del TCP y de la Junta de Transparencia y Ética Pública (Jutep) fueron igualmente lapidarios.

“Desde el punto de vista de la ética frenteamplista están en pie de igualdad”, le dijo a este portal el politólogo Oscar Bottinelli, director de Factum. Para este analista, el paralelismo entre las situaciones de setiembre de 2017 y de ahora son muy notorios. Hay dos agregados más: los dictámenes resultaron más fuertes de lo que se pensaba y fueron conocidos muy cerca de sendos plenarios, a pesar de que el TCP había llegado a una conclusión mucho antes, en ambos casos. “Y ahora el FA siente que no tiene más remedio que resolver esto, ya no le queda margen”.

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La falta de margen es algo a lo que también apuntó el intendente de Canelones, Yamandú Orsi, quien también respaldó firmemente al Tribunal de Conducta partidario. “Yo respeto mucho al TCP y aspiro a que sigamos teniendo el respeto por ese organismo, que por algo lo constituimos y está integrado por gente que la fuerza considera los más indicados para analizar estas situaciones delicadas”, dijo a la prensa.

Para él, el Plenario "tiene la obligación de atender" los fallos del TCP, algo que debió hacerse antes. "Lo que ocurrió fue que la decisión del vicepresidente (Raúl Sendic) desactivó decisiones que debimos haber hecho, más allá de cuestiones electorales. Eso está bueno porque a nivel continental la credibilidad de los partidos está en juego”, expresó.

La cuestión electoral no es un tema menor. El martes, en rueda de prensa, el diputado Saúl Aristimuño, de la lista 711, había criticado con dureza al TCP, indicado que con una sanción a Sendic y a De León se ponía en riesgo las chances electorales del FA en 2019, cuestionó que se sometieran compañeros al “escarnio público” con la divulgación de los fallos y fue más allá al decir “el FA, de seguir en este camino, va en rumbo de tener el triste privilegio de generar la proscripción de compañeros”, algo que solo hicieron “los milicos”.

Martínez no quiso comentar esas declaraciones. “Cada uno es libre de decir lo que quiera”, dijo, visiblemente molesto. Orsi señaló estar al tanto de sus dichos, así “como de un tipo de consecuencias” de ocurrir eso. “Pero hay que apechugar y tomar la decisión que se tenga que tomar. No es barriendo bajo la alfombra que esas cosas se superan”, agregó el jefe comunal canario, quien este mismo miércoles se reunía con los frenteamplistas independientes que están presentando firmas para inhabilitar una candidatura de Sendic para el Parlamento.

Votos

Para votar una sanción, hacen falta cuatro quintos del Plenario. Esto es: 140 votos de 175. A nivel de sectores, la 711 está sola de toda soledad. Los sectores que les habían sido afines, como el Movimiento de Participación Popular (MPP) y el Partido Comunista (PCU), le habían soltado la mano ya el año pasado por el affaire Sendic. La incógnita y la clave pasa por las bases. Estas responden mayoritariamente al MPP, al PCU y también al Partido Socialista, pero no es infrecuente que actúen de forma independiente.

“En este momento, hay presión de los sectores con más presencia en las bases para que estén en sintonía con ellos. Pero si consiguen 36 votos y bloquean cualquier sanción, el Frente Amplio va a quedar muy mal parado”, opinó Bottinelli.

Solo las bases de Montevideo tienen 41 votos.

Que la orgánica partidaria no logre una acción, por ejemplo, contra Sendic –a tres años de tener que capitalizar Ancap, a dos que se sepa que no tenía el título universitario que decía tener y a uno del escándalo de las tarjetas corporativas y su renuncia-, es darle un flanco demasiado grande a la oposición en un año electoral. “Hay una razón grande para que haya una gran preocupación: el FA se durmió”, graficó el analista. Y ahora se sumó el caso de De León.

Otro de los fallos del TCP que deberá analizar el FA el 15 es el de Luis Almagro, hoy secretario general de la OEA. Pero, por más que le duela a las autoridades partidarias, en la gente ha calado más todo lo referido a los dirigentes de la 711 que el alejamiento del excanciller de lo que la izquierda considera sus postulados históricos.

En la gente pidió pensar Carolina Cosse, ministra de Industria y también precandidata a la Presidencia por el FA. Primero que nada, volvió a subrayar, como la abrumadora mayoría de sus compañeros, el respaldo a los fallos del TCP, por más que a ella no le gustó que el documento referido a De León se filtrara a los medios (de la misma forma que en setiembre de 2017 se filtró el de Sendic). Segundo, dijo estar esperanzada en que habrá humo blanco.

“El FA va a resolver esta situación de manera colectiva, con unidad y pensando en la gente y su futuro. La gente precisa que el FA salga con fuerza y potenciado, porque el único proyecto que defiende los intereses de los seres humanos es el del Frente Amplio”, expresó. Consultada sobre si están en riesgo las elecciones 2019, la ministra expresó que lo que “lo que está en juego es algo más importante que la chance electoral”.