Declaró Mariani, acusado por difamación e injurias por Miguel Zuluaga

Publicado: 9/11/2018 19:19 | Actualizado:
Declaró Mariani, acusado por difamación e injurias por Miguel Zuluaga
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Miguel Zuluaga cuando todavía estaba en la selección, rodeado de jugadores.

Richard Mariani fue el portavoz de Hagámosle un Gol a la Impunidad, que denunció al exseguridad de la Celeste como represor en la dictadura.

El integrante de la asociación civil Rebeldía Organizada y vocero de la campaña Hagámosle un Gol a la Impunidad, Richard Mariani, declaró este viernes como denunciado en la causa por difamación e injurias que lleva adelante Miguel Zuluaga, un exoficial policial quien fuera responsable de la seguridad de la selección uruguaya de fútbol desde 2000 hasta antes del Mundial de Rusia, el 18 de mayo de este año.

“La citación de hoy de Mariani es producto de la denuncia que presentamos por difamación e injurias. Son denuncias contra él y contra las personas que formularon ataques al honor a una persona que no está denunciada en ninguno de los expedientes que ellos hicieron referencia en los escraches públicos y sociales que realizaron”, dijo a ECOS Diego Durand, abogado de Zuluaga.

Esa campaña, integrada por asociaciones como Familiares de Detenidos Desaparecidos, la FEUU, Plenaria Memoria y Justicia, entre otras organizaciones estudiantiles, sindicales y de derechos humanos, denunciaba que Zuluaga, quien fuera subcomisario de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) durante la última dictadura, había participado en violaciones a los derechos humanos durante la llamada “Operación Morgan”, de 1974 a 1976.

Los impulsores de esta campaña señalaron que sobre Zuluaga se hacía imperiosa una “condena social” ya que el entonces funcionario policial “ha firmado interrogatorios a detenidos en la dictadura” y que “claramente tuvo responsabilidad en las violaciones” a los derechos humanos.

“Hay testigos presenciales que están vivos y lo reconocen como uno de los participantes en allanamientos y en lugares donde se ejercían torturas. Tenemos testimonios que acreditan su presencia en esos sitios y tenemos información", había dicho a mediados de abril Mariani a este portal. En mayo, cuando ya había sido desvinculado de la selección, el expolicía dijo en Océano FM: "Yo interrogaba a una persona y firmaba al lado de donde firmaba el detenido. Ni había apremio, ni había tortura en los interrogatorios. Era para averiguar si había estado en determinado lugar, y nada más. Como oficial administrativo no participé de allanamientos ni de detenciones. Yo en todos los años que estuve en Inteligencia ni torturé ni vi torturar a nadie. No fui violento con ningún detenido. Yo no puedo decir si fue fulano o mengano que torturaron, porque yo no los vi".

La campaña le costó a Zuluaga su trabajo con la selección. Ese es uno de los argumentos de más peso que maneja la defensa, que sostiene que Hagámosle un Gol a la Impunidad no tiene ninguna forma de sostener jurídicamente lo que dicen.

“Salir a decir que se trata de un torturador o de un represor, a partir de unos supuestos, afectó su trayectoria laboral. En ninguno de los expedientes que manejó la campaña (sobre una denuncia presentada en 2011) él declaró como imputado. Salen a decir que tienen denuncias, que tienen elementos de prueba. Deberían haber ido a la Justicia. Ellos mismos dicen que se trató de una ‘campaña’ porque piensan que ‘la justicia no hace justicia’”, afirmó Durand.

Está previsto que Zuluaga, en tanto denunciante, declare la semana próxima ante la fiscal Brenda Puppo.

Mariani fue el primer citado. Según Durand, en principio no está previsto que haya más. “Él fue el que más se embanderó con la causa”.

Quieren amedrentar

Richard Mariani asistió acompañado por el abogado Iván Almeida. Dijo que la citación, que llegó el jueves, le llegó de sorpresa. "No la esperaba". También se le sumará la asesoría de Pablo Chargoñia, abogado de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

"Le contamos a la fiscal que nuestra compaña se basa en información pública, redes sociales y documentos oficiales. También hay tres testimonios vivos (que presentaron la denuncia en 2011) que dijeron verlo ahí (en la DNII durante la dictadura)", expresó.

Para Mariani, es evidente que la estrategia de Zuluaga y su abogado es "silenciar, amedrentar y callar". Según dijo a ECOS, esta denuncia "es una de las consecuencias de la impunidad, un avance más de la derecha y su campaña del odio, no puede ser que una de las personas que actuó en una de las épocas más oscuras del Uruguay es que termine haciendo la denuncia".

"Lo que quieren es que nos retractemos públicamente, pero no olvidamos ni perdonamos", cerró Mariani.