En el Frente se desmarcan del vicepresidente de ASSE y piden sanciones

Publicado: 14/02/2018 07:32
En el Frente se desmarcan del vicepresidente de ASSE y piden sanciones
SCI

En la oposición dicen que la posición de Susana Muñiz se hará “insostenible” y que por credibilidad el gobierno debería removerla.

“En relación al vicepresidente de ASSE, el cual contrató en la citada institución a la novia de su hijo, queremos expresar que ya hace más de dos años que no es afiliado al Partido Socialista”.

Con esta puntualización del diputado Roberto Chiazzaro, ese sector de desmarcó de Mauricio Ardus, en el centro de la polémica por haber contratado como secretaria y en forma directa a la novia de su hijo.

La joven, de 18 años, percibía un salario mensual de $57 mil pesos y, según informó VTV, fue destituida por el propio jerarca al trascender el hecho.

Sin embargo, los problemas para Ardus parecen haber comenzado.

“Hace un tiempo largo que ya no está en el partido”, remarcó Chiazzaro a ECOS. “Por lo tanto, no nos corresponde tomar medidas con respecto a su situación”, aclaró.

Chiazzaro agregó que el ex compañero nunca fue un militante “extremo” aunque señaló que mantenía una cierta proximidad al presidente Tabaré Vázquez, fundada en motivos políticos y profesionales.

En otros sectores del oficialismo, la reacción contra el accionar de Ardus fue más contundente.

“Si el dirigente es frenteamplista, el primero que debe renunciar es él”,
le sugirió el senador y secretario general del Partido Comunista, Juan Castillo. Según su visión, la gestión del Frente Amplio debe desmarcarse de las anteriores.

“No podemos hacer lo que hace el Partido Nacional, justificando según la intendencia que sea y quien lo respalde” dijo, en declaraciones a Subrayado. “Acá no hay nada que lo justifque”.

En el Movimiento de Participación Popular, en tanto, se pidió que el caso de Ardus sea derivado al Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio.

“No se puede permitir este tipo de situaciones. Es inaceptable”, sostuvo el diputado Sebastián Sabini.

Lo cierto es que la contratación de la nuera de Ardus estaba en conocimiento de todo el Directorio, por lo que para la oposición las responsabilidades deben estar aún más arriba.

“Ya son tantas las irregularidades que pesan sobre esta señora que, hasta por un tema de credibilidad, el gobierno debería sustituirla”, dijo a ECOS el senador Pablo Mieres, en referencia a la presidenta del organismo, Susana Muñiz.

El líder del Partido Independiente aludió al cúmulo de denuncias que evalúa la Comisión Investigadora que, en Diputados, analiza las últimas gestiones de ASSE.

En ese marco aseguró que seguirán apareciendo nuevos elementos que harán que la presencia de Muñiz y el resto del Directorio se hará “insostenible”.

Técnicamente, el accionar de Ardus no constituyó una ilegalidad aunque representa otra perla de un largo collar, sostuvo por su parte el presidente de la comisión y correligionario de Mieres, Daniel Radío.

“Estoy aburrido y angustiado de ver cosas que no son delito pero son escandalosamente irregulares”, sostuvo. Incluyó en ese concepto a la mayoría de las designaciones en la dirección de los hospitales públicos.

“Acá hay gente que inició su carrera en ASSE como director de un hospital”, afirmó.

Puso como ejemplo el caso de dos ex directores del Hospital de Bella Unión, que fueron designados en ese cargo a su llegada de Cuba, donde estudiaron Medicina.

Estos jerarcas son a su vez los propietarios de Siemm, la empresa de traslados especializados que prestó servicios en Bella Unión entre 2013 y 2016 en un contrato denunciado por fuertes irregularidades.

Radío mencionó además un convenio que ASSE firmó con la Universidad de la República para capacitación en “gestión de salud”. El diputado afirmó que sus beneficiarios son designados en forma arbitraria. “Los hacen entrar por la ventana y después los capacitan”, dijo.

El diputado lamentó que, cuando se habla de ASSE, la pregunta sea siempre “quien irá preso”, cuando en su opinión las irregularidades en el organismo son un tema eminentemente político.