Dudas de Mahía sobre proyecto de Bordaberry, “hijo del dictador”

Publicado: 12/02/2018 17:27
Dudas de Mahía sobre proyecto de Bordaberry, “hijo del dictador”
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La iniciativa de prohibir la designación de familiares de jerarcas en la función pública cosechó apoyos y acusaciones de oportunismo.

Si algo logró el senador colorado Pedro Bordaberry en estas horas es que todo el mundo político hable de él. El sistema partidario fue, si se quiere, desafiado por su iniciativa de prohibir de manera terminante el ingreso al Estado de familiares de personas que ocupen cargos públicos o electivos.

La prohibición abarca a todos aquellos que tengan con los jerarcas de turno “algún vínculo de parentesco, consanguinidad o afinidad, tanto en línea recta como colateral hasta el cuarto grado, así como el cónyuge, concubino o pareja”.

Un amplio abanico que comprende a toda la administración y que excluye los casos designados por concurso o que cuenten con una antigüedad mínima de cinco años.

La iniciativa llega luego de conocerse múltiples casos de familiares de jerarcas designados en forma directa en cargos de confianza en varias intendencias, sobre todo del Partido Nacional. “Me parece un buen mensaje que todo el sistema político lo apoye y lo apruebe”, dijo Bordaberry en rueda de prensa.

En líneas generales, sus colegas reaccionaron en forma positiva al planteo, incluso desde el Frente Amplio, donde se prometió una rápido trámite al proyecto.

“La historia del Uruguay, casi desde sus orígenes está marcada por familias que se dedicaron a la actividad política durante largas décadas”, sostuvo el diputado frenteamplista José Carlos Mahía (Asamblea Uruguay). Casos de padres, hijos, nietos o sobrinos que a lo largo del tiempo ocuparon relevantes responsabilidades de gobierno o simplemente pasaron de por vida a ser funcionarios públicos.

Una situación frecuente, dijo, en los partidos tradicionales, en donde José Batlle y Ordoñez fue hijo de Lorenzo Batlle Carrió, o Luis Alberto Lacalle fue nieto de Luis Alberto de Herrera.

“Si bien, la distancia en aporte al desarrollo nacional es muy superior del primero sobre el segundo, ambos son ejemplos emblemáticos”, sostuvo. Aunque bastante menos frecuentes, admitió que la izquierda también los hubo, como Arismendi o Michelini.

“La iniciativa resulta atractiva para quien la escucha, pero merece un análisis riguroso que no resulte un saludo a la bandera”, expresó Mahía sobre el proyecto “del senador Bordaberry, hijo de Juan María, el dictador”.

Mahía llamó a diferenciar entre cargos de confianza, que cesan cuando expira el mandato de quien los nombró, de la práctica de conseguirle un empleo público de por vida a un familiar directo o a cualquier persona.

“Durante décadas los partidos tradicionales hicieron de esta práctica, una ley no escrita y gran cantidad de oficinas del Estado están colmadas de familiares, amigos o correligionarios de gobernantes de la época”, dijo el legislador, asegurando que desde la llegada del Frente Amplio al gobierno eso ha cambiado en forma sustancial.

“Situaciones como la de Artigas u otras rompen los ojos, pero de allí a privar el ingreso de familiares al Estado en forma generalizada, es un error y porque no, una injusticia”, aseguró Mahía. “Todo partido que accede al gobierno tiene derecho a formar su equipo, que incluye precisamente cargos de confianza”, puntualizó.

El punto, afirmó, es no caer en los abusos ni en el amiguismo y aprovechar a dejar "colocados " a los propios en el Estado. “Lo que hay que evitar es precisamente lo que le sucedió al Partido Colorado en buena parte del Siglo XX, que al decir de los historiadores José Pedro Barrán y Benjamín Nahum, promovieron una generación de políticos que vivieron del Estado y para el Estado”, concluyó el diputado frentramplista.

Radicalismos y oportunismos

En Alianza Nacional, un sector de los más afectados por las denuncias de contrataciones directas de familiares en las intendencias, se llamó a la serenidad.

Su líder, el senador Jorge Larrañaga, valoró en rueda de prensa el proyecto de Bordaberry aunque sostuvo que debe ser analizado con detenimiento. “Toda regla puede tener excepciones”, dijo.

“Es un tema para discutir”, expresó secamente el diputado Jorge Gandini. “Los radicalismos y los oportunismos siempre son malos consejeros” dijo, sin nombrar a Bordaberry pero aludiendo a su proyecto. “Hay que pensar estos temas con tranquilidad. Lo que está mal es el acomodo”, concluyó.