El gobierno pide a Turquía saber qué pasó con la visita de Erdogan

Por: Fabian Cambiaso
Publicado: 30/01/2018 18:25
El gobierno pide a Turquía saber qué pasó con la visita de Erdogan
Gobierno Turquía
Recep Erdogan.

Cancillería sigue sin información oficial sobre la cancelación de la llegada del presidente de ese país. Los armenios en "estado de alerta".

El viernes pasado la embajadora turca en Buenos Aires, Meral Barlas, cursó una consulta concreta a la Cancillería uruguaya.

Quería saber la disposición del gobierno de Tabaré Vázquez a recibir al presidente de su país, Recep Tayyip Erdogan, en el marco de una gira que abarcaría también Brasil y Venezuela.

La presencia de Erdogan en la región estaría destinada a "estrechar vínculos comerciales", según el mensaje transmitido por la diplomática en línea con la estrategia de ese país de abrir sus mercados de América Latina y el Caribe.

El jefe de Estado llegaría a Montevideo procedente de Roma, donde tiene previsto un encuentro con el papa Francisco.

Sin embargo, este martes y a través de los medios gubernamentales de su país, el propio Erdogan anunciaba el aplazamiento, sin fecha, de su llegada.

"La visita programada a Sudamérica a sido pospuesta. El viaje de la semana que viene se limitará al Vaticano e Italia", señaló un comunicado publicado en la web presidencial, que no especificó los motivos del cambio de agenda.

Hasta la tarde de este martes, el gobierno uruguayo no tenía novedades oficiales sobre la cancelación, dijo a ECOS el subsecretario de Relaciones Exteriores, Ariel Bergamino.

En una reunión efectuada pocas horas antes en el Palacio Santos, se le solicitó información a Barlas. La diplomática, se comprometió a realizar consultas ante su gobierno en Ankara, pero la respuesta sigue sin llegar.

En el Ministerio de Relaciones Exteriores se maneja que motivos de orden interno llevaron a Erdogan a cancelar o, por lo menos posponer, su visita a Montevideo.

Más allá de las causas, lo cierto es que presencia del presidente suponía un cierto dolor de cabeza para el Poder Ejecutivo.

Turquía es uno de los actores más relevantes de la nueva geopolítica mundial y es una de las principales potencias emergentes.

Es, además, uno de los principales socios comerciales de Uruguay, que el año pasado le exportó por un valor de US$ 263 millones. El 77% fue por la venta de ganado en pie, el 19% por celulosa y el 4% restante por pieles y tejidos.

En ese marco el Palacio Santos negocia desde principios de 2017 que Ankara instale una embajada permanente en Montevideo, lo que elevaría los vínculos bilaterales a otro nivel.

A fines del año pasado el canciller Rodolfo Nin Novoa recibió a la embajadora Barlas. Según detalló en su momento presidencia, ambos resaltaron el "buen estado" y la"inte1sificación de las relaciones" entre los dos países.

Acordaron asimismo la ampliación del relacionamiento bilateral y la profundización de las acciones de cooperación.

Se acordó seguir fortaleciendo el vínculo entre ambos países, sustentado en la complementariedad que existe en materia económico-comercial, así como dimensiones política, asuntos multilaterales, comercial, cooperación y cultural".

El gobierno de Vázquez fue además uno de los que respaldó a Erdogan cuando, a mediados de 2016, el presidente turco enfrentó un intento de golpe de Estado.

"Uruguay, fiel defensor de la democracia, los derechos humanos y las libertades fundamentales, condena el alzamiento militar que intentó generar un quiebre constitucional en Turquía", fue lo expresado en aquel momento por Cancillería con respecto a un hecho que parte de la comunidad internacional describió como un "autogolpe" de Erdgogan para purgar de opositores al Ejército.

Pero, frente a intereses comerciales y políticos, el gobierno debe tener en cuenta la histórica posición uruguaya con respecto al genocidio armenio perpetrado entre 1915 y 1923 por el Imperio Otomano, antecesor de un moderno Estado turco que, con Erdogan a la cabeza, no solo no reconoce si no que persigue a los que en Turquía lo hacen.

Consultado, Bergamino exhibió una posición pragmática, separando ambos temas.

"Para el gobierno todas las visitas de este tipo son importantes. Tenemos una políticoa de relacionamiento abierto con todos los países. Para nosotros, no hay países de primera o de segunda", sostuvo.

Para el vicecanciller, la postura uruguaya no es un secreto para nadie. "Si hay un país que dice lo que piensa, es este. Nuestra posición es bien conocida", sostuvo.

La prueba viviente
La posible visita de Erdogan causó un profundo nerviosismo en la colectividad armenia del Uruguay, integrada por casi 20 mil personas y que se declaró en "estado de alerta" ante el hecho de que, finalmente, su presencia se concrete.

Al punto es ese alerta que todas las vertientes de la comunidad, que históricamente mantuvieron diferencias por temas políticos, se unieron para marcar posición.

Unas 60 personas se reunieron en la noche de este lunes en Montevideo para definir qué tipo de acciones tomarían ante la llegada del representante de un Estado al que le adjudican la responsabilidad en la muerte de 1,5 millones de personas durante el genocidio.

La decisión fue solicitarle una entrevista al presidente Tabaré Vázquez y pedirle que le transmitiera a Erdogan el "compromiso" del pueblo uruguayo con la causa armenia y recordarle que fue el primer país del mundo en reconocer, en 1965, el genocidio como un hecho histórico.

También habían decidido realizar una movilización y concentrarse allí donde el presidente turco hiciera acto de presencia.

"Somos la prueba viviente de que hubo una matanza, de que hubo un genocidio. Es un hecho innegable" sostuvo, en diálogo con ECOS, José Luis Satdjian.

Para el integrante de la colectividad, la voluntad de Erdogan de llegar al país estaría motivada por cuestiones políticas. "Uruguay es un bastión para la causa armenia y ser recibido mejoraría su imagen", sostuvo.

Satdjian describió al presidente turco como un "personaje nefasto, violador de los derechos humanos y que persigue en su país a cualquier persona que reconozca el genocidio".

Un ser despreciable
La posible visita de Erdogan impactó también a nivel político. La presencia de armenios a nivel partidario es histórica y común a todos los sectores.

En particular en el gabinete, integrado desde 2005 por Liliam Kechichian, tanto como ministra de Turismo como subsecretaria.

"No me haga presuponer cosas que no van a suceder" dijo la jerarca ante la consulta de ECOS sobre si estaría dispuesta a participar en una recepción oficial a ese jefe de Estado.

Hija de armenios, la jerarca separó sus concepciones personales de sus responsabilidades como integrante del gobierno.

"Mi labor como ministra es institucional. Todos los armenios sabe cuál ha sido mi postura y lo que pienso sobre el genocidio y el negacionismo turco", sostuvo.

El que alzó su voz para repudiar la presencia de Erdogan fue Sebastián Hagobian, integrante de la Comisión de Relaciones Internacionales del Frente Amplio, que este jueves miércoles reanudará sus sesiones.

"Es un ser despreciable" dijo en referencia a Erdogan. "No solo por negar el genocidio armenio, sino también por sus acciones déspotas en Turquía y en la región", aseguró en relación a las "purgas" sobre opositores por las que ha sido denunciado a nivel internacinal y por atacar a las milicias kurdas que combaten al Estado Islámico en Siria, cerca de la frontera con su país.

El tema no integra el orden del día de la comisión. Su presidente, José Bayardi, sostuvo que Uruguay mantiene relaciones con varios países de los cuales critica ciertos aspectos de su política.

"Descarto que el gobierno no cambiará el posicionamiento histórico que ha tenido con respecto al genocidio armenio", se limitó a decir.