"U Tamunga", el capo amante del lujo del que nadie sospechaba

Por: Leonel García
Publicado: 4/09/2017 16:31

Algo de lo incautado

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La mansión en Punta del Este

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Requisitoria desde Italia

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Hijo de un jefe de la temida 'Ndrangheta, Rocco Morabito logró extender desde Milan a la mafia calabresa. En 2004 vino a Uruguay.

Al hombre detenido como Francesco Antonio Capeletto Souza, cuyo verdadero nombre es Rocco Morabito lo apodaban “U Tamunga”. En ese vehículo, un todo terreno alemán con tracción en las cuatro ruedas, DKW Munga, ideal para acciones militares, le gustaba a este hombre hoy de 50 años desplazarse en su Calabria natal. Nació en Africo el 13 de octubre de 1966. Su padre, Giuseppe Morabito, preso desde 2004, era uno de los jefes de la ‘Ndrangheta, la mafia calabresa, y tenía un mote todavía menos amigable: “U Tiradrittu”, tiro certero.

Si cuadra, Rocco Morabito trepó más alto en la ‘Ndrangheta, considerada hoy la mayor organización criminal del mundo, aunque menos conocida que sus “primas” Camorra (napolitana) y Cosa Nostra (siciliana). Según un informe del diario argentino Clarín, de agosto de 2016, la mafia calabresa actuaba en 49 países y obtenía ganancias netas por más de 60 mil millones de dólares al año por el tráfico de cocaína. También es una de las más crueles; a enemigos y arrepentidos se les suele desfigurar a tiros la cara o practicarles la llamada “corbata calabresa”: degollar a la víctima, cortarle la lengua y colocársela por el tajo de la garganta.

Y luego de haber sido detenido en un hotel céntrico de Montevideo el sábado, cuando acabó un largo período de 23 años sin que la Justicia le pudiera hincar el diente, desde el domingo corre un plazo de 90 días para que Italia formalice a Uruguay un pedido de extradición, de acuerdo a un tratado entre ambos países vigente desde 1889. Ese día fue procesado con prisión por falsificación de documentos. Casi como Al Capone, que en Estados Unidos y en 1931 fue a la cárcel pero por evasión de impuestos.

“No quedan dudas” de que el hombre que desde 2004 vivía en Punta del Este como Francesco Capeletto es en realidad Rocco Morabito, le dijo a ECOS el fiscal de la causa Luis Pacheco. “Nadie sospechaba que era un hombre requerido por la Justicia italiana”, añadió. En esa ciudad se dedicaba a los negocios particulares –como en la soja o el arrendamiento de campos- bajo el alias que le daba un documento falsificado en Brasil, el mismo que le permitió obtener pasaporte brasileño y portugués, así como luego cédula, libreta de conducir y de tenencia de armas en Maldonado.

La Policía italiana comenzó a estrechar el cerco en torno a “U Tamunga” cuando inscribió a una hija suya, de 15 años, en un colegio de Maldonado con el apellido de la madre y el suyo real, Morabito, como segundo.

En la mira

Morabito llegó del sur calabrés al norte, en Milan, antes de cumplir los 25 años. Fue en esa ciudad donde extendió el negocio del tráfico de cocaína, lo que le ayudó al crecimiento notable de la ‘Ndrangheta. El Corriere della Sera publica este lunes que le gustaba mucho el lujo y la noche. Tenía un vestir elegante, lo que contrastaba con el aspecto más “rural” de los capos de la mafia calabresa. Eso lo hizo visible para los investigadores, que le echaron el ojo ya en los años ’90 y meterlo en prisión por 30 años.

Según el Corriere, todavía tiene su domicilio registrado en el 18 de Via Bordighera, en Milán. Y a juzgar por su masión en Punta del Este, “Salve”, ubicada en el barrio El Golf, en Curupay y Platón, su gusto por el lujo lo trajo cruzando el Atlántico. Ahí tambiénse le incautaron dos autos, entre ellos un Mercedes Benz del año 2015, más de 50 mil dólares en efectivo, armas y tarjetas de crédito.

La esposa de Morabito, una angoleña de iniciales P.M.D.O.C., fue detenida en esa casa.

Cuando lo quisieron capturar, en 1994, ya había huido. Desde entonces y hasta el sábado, estaba prófugo. El Ministerio del Interior publicó que Italia había requerido su captura internacional en 1995 por tráfico de cocaína. Hasta hace muy poco tiempo se lo creía en Brasil. La DEA -agencia antidrogas de Estados Unidos lo tenía en 2016 en su lista de los diez criminales más buscados del mundo.

Su procesamiento y prisión –lograda tras un trabajo de inteligencia conjunto de seis meses entre autoridades uruguayas e italianas, cruzamiento de huellas dactilares mediante-, “atento al riesgo de fuga existente y a la circunstancia de falsificación de identidad para sustraerse a la persecución judicial”, fue por falsificar documentos. La Policía se había enterado el viernes que estaba alojado en un hotel en Montevideo. El dictamen del fiscal Pacheco, al que dio lugar la jueza de Crimen Organizado María Elena Mainard, lo pidió “por tres delitos de falsificación de cédula de identidad y de pasaportes en reiteración real, en concurrencia fuera de la reiteración con un delito continuado de falsificación ideológica por un particular”.

Las acusaciones en Italia son mucho más pesadas: hay tres casos que totalizan 1,25 toneladas de cocaína trasladados entre julio de 1992 y abril de 1993. Eso y pertenecer a la mayor organización criminal del planeta entre 1988 y 1994.

Su abogado, Alejandro Balbi, señaló que el procesamiento por la falsificación documental es correcto y que no hay registros de actividad delictiva en Uruguay. “De 1993 a la fecha no hay evidencia ninguna de que haya cometido delitos”. Actualmente en prisión preventiva, Morabito espera a que la Justicia italiana, que tendrá la última palabra, lo convoque.