TCP sobre Sendic: explicaciones sin sustento, versiones sin coherencia

Por: Fabian Cambiaso
Publicado: 4/09/2017 16:05 | Actualizado:
TCP sobre Sendic: explicaciones sin sustento, versiones sin coherencia
ECOS

Informe del Tribunal sobre Sendic no dejó dudas sobre el "inaceptable modo de proceder" del vicepresidente en el manejo de dineros públicos.

“No sé, la verdad no lo sé, no tengo ni idea de cómo se hizo, la verdad que no lo sé”.

Esa fue la respuesta que Raúl Sendic dio varias veces a las consultas que le realizó el Tribunal de Conducta Política (TCP) del Frente Amplio sobre las compras que realizó con la tarjeta corporativa de Ancap.

Así ocurrió, por ejemplo, con las compras realizadas en marzo de 2012 en la ciudad estadounidense de Chicago, donde visitó la tienda de electrónica Verizon, el comercio de Ropa Burlington’s, la tienda Macy’s y un local de souvenirs de la marca Bye Bye Chicago.

La polémica compra por alrededor de US$ 600 en la empresa Divino tampoco pudo ser explicada por Sendic. Dijo que no recordaba qué es lo que había adquirido. “Me parece muy rara esa compra, a mí me parece muy rara”, dijo dos veces.

El informe del Tribunal, divulgado este lunes, habla de respuestas contradictorias en relación a tres compras realizadas en supermercados uruguayos.

“En alguna oportunidad que tuvimos una reunión con el equipo gerencial se mandó hacer una compra. Es la única vez que recuerdo que se haya hecho una compra en un supermercado”, dijo.

El tribunal le preguntó si el funcionario al que se envió firmó por él o conocía el código de la tarjeta. La respuesta de Sendic fue que hizo esa compra en persona. “Cualquiera sea la verdad de estas dos versiones contradictorias, ha quedado como explicación pública, nunca rectificada, un relato que supone una crasa irregularidad”, sentenció el informe.

Todo eso lleva a la conclusión, según el dictamen, que las explicaciones públicas realizadas por Sendic no son una versión veraz y coherente.

El dictamen hace referencia a que, en algunos casos, las explicaciones dadas por Sendic no tienen sustento fehaciente que las corrobore. En otros, el propio vicepresidente ha declarado no recordar las circunstancias ni la clase de productos adquiridos.

Gastos de los que, además, no puede probarse su justificación debido a que la prueba fundamental, los comprobantes, no fueron entregados a Ancap como disponía el reglamento interno de a empresa.

En este punto Sendic le mintió al propio tribunal ya que, en primera instancia, había afirmando que los gastos se ajustaron siempre a las normas. También lo sostuvo públicamente.

Asi lo aseguró hasta que se le preguntó si había efectuado las rendiciones de cuentas.

Terminó aceptando que ni él ni el resto de sus compañeros en el directorio nunca cumplieron el procedimiento instaurado bajo su propia gestión para controlar el uso de estos beneficios.

“Nunca tuvo aplicación real” ,dijo, admitiendo que “la falta de toda observación no demuestra que una compra fuera legítima”.

En su testimonio ante el tribunal, Sendic admitió la veracidad de los datos divulgados sobre sus gastos. En su defensa, argumentó que fueron “moderados” si se los compara con los millones de dólares sobre los que debe decidir un presidente de Ancap sobre las operaciones diarias del ente.

“La falta de lógica de un comportamiento no demuestra que no se haya incurrido en él si los hechos indican lo contrario”, fue la respuesta del tribunal, para el que desde el punto de vista ético la cuantía de una malversación y el grado de enriquecimiento tienen una importancia solo relativa.

“Un enriquecimiento indebido de monto poco importante es también una violación de principios que deben considerarse fundamentales”, dice el fallo.

Por todo esto, el informe del TCP entendió que los hechos dejaron comprometida la responsabilidad ética y política de Sendic, a través de “reiterados incumplimientos” en las normas previstas para el control de los gastos.

“El cuadro general que presentan los actos reseñados del compañero no deja dudas de un modo de proceder inaceptable en la utilización de los dineros públicos”, se expresa en las conclusiones.

La situación, se asegura, se agrava debido a la especial responsabilidad que se le imponía en su condicion de presidente de Ancap y en la forma en que el vicepresidente respondió públicamente a los cuestionamientos hacia su conducta.