Educación sexual: “no se protege a los niños por no hablar del tema”

Publicado: 13/08/2017 09:58
Educación sexual: “no se protege a los niños por no hablar del tema”
CEIP

Críticas a Propuesta Didáctica de Primaria “se llevan al extremo”, afirma especialista y recalca que “no se puede desexualizar” a los niños.

"Los niños preguntan”, dice la psiquiatra infantil Natalia Trenchi, y los maestros tienen que responder, porque está mal entendida la cuestión: “a los niños no se los protege por no hablar del tema”.

Así se expresa la experta tras la polémica generada tras la presentación de la “Propuesta didáctica para el abordaje de la Educación Sexual en Educación Inicial y Primaria”.

Las principales críticas a la Propuesta llegaron por las actividades sugeridas para realizar en clase, en la que los niños, en parejas, deben soplar suavemente las palmas de las manos al compañero, que deberá estar con los ojos cerrados; darse un abrazo apretado; sentarse frente a frente, y con los ojos cerrados, aplicarle un “masaje capilar” al otro, hasta que finalmente se relajan y se acuestan, uno al lado del otro.

El viernes, por ejemplo, un grupo de padres organizó una marcha en rechazo al material, al que acusan de "adoctrinamiento a la homosexualidad" y enseñar a los niños que “es lo mismo si le gustan las niñas que los niños". Además, rechazan las actividades propuestas y afirman que fomentan la pedofilia.

Consultada sobre estos dichos, Patricia Píriz, encargada de la elaboración del material, sostuvo que “si se investiga un poco desde lo científico se sabe que la orientación sexual no es educable”, y puso como ejemplo que la mayoría de las personas homosexuales provienen y viven con familias heterosexuales. “Con eso, la teoría se cae”, dijo. “Esto tiene que ver con el sentir, la orientación del deseo erótico y se construye de modo personal, no hay como educarlo desde afuera”, agregó.

Además, respondiendo a los padres que se niegan a que los maestros brinden educación sexual, recordó que esta es considerada un derecho de los niños y siempre se realiza “desde un enfoque de corresponsabilidad familia-escuela. Así lo establece la propuesta y se orienta a las maestras sobre eso”.

“Comprenden erróneamente el trabajo en sexualidad. No hablar del tema no es la solución. Los niños preguntan estas cosas constantemente y reprimirlo solo le enseña que esos temas no se plantean”, agregó.

Las críticas llegan porque “se leen desde el erotismo adulto conductas de la infancia que no corresponden al desarrollo psicosexual infantil”, afirmó Píriz. Y a eso le sumó la “falta de conocimiento” de quienes critican, “porque se iguala sexualidad con prácticas sexuales y no es lo mismo”.

No la firmo, pero no a la hoguera

Natalia Trenchi señaló que cuando tomó contacto con las críticas que recibió el material de Primaria en notas de prensa y columnas de opinión de diversos medios, se escandalizó. “Como nos escandalizamos todos”, dijo. “Pero como ya tengo unos cuantos años, dije ‘no me voy a quedar con un pedacito’ y la miré y tiene muchas cosas muy buenas”, acotó.

Reconoció que, probablemente, no firmaría ese material, pero le valora el hecho de “poner el tema sobre la mesa” y apuntó que, seguro, “no hay que hacer una fogata pública con ella”.

Además destacó que a los niños “hay que hablarles, mostrarles y acercarlos lo más posible a la realidad del mundo en el que están viviendo. Y si hay cosas que la familia no le gusta de ese mundo, se las tienen que decir, pero no se los puede criar con vendas en los ojos”.

Consultada sobre las prácticas sugeridas para realizar en el aula, recalcó que no son obligatorias y que si los pequeños no quieren se pueden negar, pero llamó a no generar un problema respecto a que los niños se toquen entre sí.
“Cuando bailan el pericón se tocan las manos, en gimnasia también… vamos a no hacer del contacto físico un tabú!”, enfatizó.

Trenchi aclaró que “hay contactos físicos que sexualizan, pero también hay contactos que son normales, afectuosos, entre gente sana” y puso como ejemplo una consulta que le hicieron: “¿es verdad que las niñas jamás pueden sentarse en la falda de nadie?”. “¡Pará un poco!”, exclamó la psicóloga y apeló a la cordura. “También hay gente buena en el mundo”.

“Claro que hay que protegerlos a los chiquilines, pero la manera no es con tabúes ni con fundamentalismos, sino con información coherente”, apuntó.

Otra frase que escuchó respecto a la Propuesta Didáctica de Primaria y que la hizo molestar fue “no toquen a nuestros niños”. “¿Están pensando que esta guía promueve el abuso sexual? Se llevan las cosas a un extremo”, enfatizó.
Finalmente, recalcó que la escuela no es la responsable de la educación sexual de los niños, sino que son los padres, “pero los maestros no los pueden desexualizar (sic)”.

“Los niños ven cosas y preguntan, es normal, y más en esta época en la que están bombardeados por la sexualización. Antes veían a Jacinta Pichimahuida, ahora ven videos musicales con letras terribles, perreo y cosas que a sus padres les encantan”, dijo Trenchi y acotó que “eso, por lo que nadie hace marchas en contra, es culturalmente más fuerte” que las actividades propuestas en la guía de Primaria.

Antecedentes

El problema es que en Uruguay la instauración de la educación sexual siempre generó escozor, según lo señalan especialistas en educación. Figura, por ejemplo, en la exposición de motivos de un proyecto de ley sobre “Educación en salud sexual y reproductiva y maternidad y paternidad responsables”, firmado por José Quintín Olano en 2007.

Allí reseña que “en 1920, la enseñanza "biológica-eugenésica" de la doctora Paulina Luisi, resultó un quiebre en la razón ilustrada. En la época se le opuso el Dr. Juan B. Morelli, quien descalificaba a la educación sexual atribuyéndole carácter de peligrosa e incitadora de depravaciones”. Dos años después, agrega el texto, el diputado Mateo Legnani presentó un proyecto de ley sobre educación sexual que no fue aprobado por el Parlamento y más tarde lo mismo pasó con una iniciativa del senador Alejandro Gallinal.

En la década del 50, se estableció el llamado “Plan Estable” para educación primaria, que era de carácter experimental y por el cual “los escolares, observaban y experimentaban a fin de descubrir los mecanismos de fecundación en los vegetales. También se abordaba la reproducción animal: se estudiaba el huevo como célula fecundada, los huevos fecundados y no fecundados, todo con un sentido práctico”. Transmitía que nada se creaba por generación espontánea, pero “su enfoque no alcanzaba la integralidad del tema”.

Incluso, cuando José Pedro Varela trajo a Uruguay las primeras imágenes de anatomía se dio toda una discusión, que quedó registrada en los diarios El Bien Público y El Siglo, entre quienes afirmaban que no se podían colgar esas imágenes que eran consideradas obscenas y sacar a las vírgenes de las escuelas. El problema, en ese momento, era que las niñas las iban a ver.

Casi finalizando el siglo XX, en la década de 1990, se inició el Programa Nacional de Educación de la Sexualidad, que duró hasta 1995, cuando ANEP le puso fin. Y actualmente, la educación sexual está incluida en el programa de Primaria desde 2008. “Y nada de lo que brinda esta Propuesta Didáctica (de 2017) está por fuera de lo que se marca allí”, aseguró Patricia Píriz, quien atribuye las críticas a “una visión adultocentrista” del tema.

Píriz es coordinadora de Educación Sexual del Instituto de Formación en Servicio, encabezó el trabajo para la elaboración de este material, que “es una recopilación de insumos que ya se manejaban, con el objetivo de que estuvieran agrupados, con visión local y tuvieran una vigilancia epistemológica de acuerdo al programa”. Y dejando claro que no entiende por qué tanta polémica, afirmó que “si se quitara de circulación la Propuesta Didáctica, sería lo mismo” porque los temas ya están contemplados.

Además, aseguró que “las repercusiones de parte de los maestros fueron todas a favor”.