El tímido pedido de una placita y los reclamos de una ciudad olvidada

Por: Fabian Cambiaso
Publicado: 20/03/2017 15:39
El tímido pedido de una placita y los reclamos de una ciudad olvidada
Presidencia

Vázquez enfrentó en San Luis una serie de planteos de los vecinos que contrastaron con los avances destacados por los miembros del Gabinete.

“Conocemos muy bien este lugar. Venimos a descansar en algunas oportunidades y lo pasamos, la verdad, que muy muy bien. Esto es muy hermoso”.

Esta fue la primera frase que pronunció el presidente Tabaré Vázquez al llegar al Liceo de San Luis, en donde este lunes encabezó frente a unos 500 vecinos de la zona un nuevo Consejo de Ministros abierto.

Vázquez es un viejo conocido por allí. A pocas cuadras tiene una casa de descanso, cercana a uno de los pesqueros más importantes del Río de la Plata, donde aprovecha para despuntar una de sus grandes pasiones.

El presidente llegó especialmente de Montevideo, a bordo de un helicóptero de la Fuerza Aérea que lo depositó en un terreno cercano al Liceo. Un fuerte operativo de seguridad fue desplegado, con varios drones sobrevolando el lugar, ubicado a 63 kilómetros de Montevideo, sobre la Ruta Interbalnearia.

Antes de ingresar al centro educativo, Vázquez destacó el éxito del liceo, el primero de tiempo completo en la historia del país, que funciona desde hace cinco años con un nivel de aprobación cercano al 100%, con alumnos que han triunfado en certámenes de robótica en Estados Unidos.

“Es un ejemplo de lo que se puede y se debe hacer en infraestructura y planes educativos. Es bueno que se pueda mostrar a todo el país. Es el camino que vamos siguiendo”, dijo.

Vázquez buscó en la previa el contacto con la prensa y, consultado, marcó su posición en varios temas. “El pueblo uruguayo es muy inteligente. Acá y en todas partes del mundo las encuestas han fracasado. Así que vamos a seguir trabajando en esta modalidad de gobierno de cercanía”, aseguró.

Lo dijo en referencia la reciente encuesta de Cifra, que este mes indicó que el 43% de la población desaprueba su gestión, y solo el 31% la considera positiva.

Antes de entrar al predio, Vázquez debió enfrentar el reclamo de los “cincuentones”, las personas que se ven perjudicadas a la hora de jubilarse según el actual sistema previsional. Un grupo de ellos se concentraba desde temprano en las puertas del liceo.

El gobierno les había prometido que este año tendrían una solución. “Se está trabajando, pero no es nada fácil. Hay de por medio un plebiscito, por lo que hay que actuar con mucha seguridad jurídica y ver muy bien los pasos que se darán”, dijo, prometiendo para este primer semestre una novedad.

Vázquez expresó su satisfacción por el superávit de US$ 15 millones registrado por Ancap luego de muchos años de pérdidas. “ Va a seguir mejorando. Se está haciendo una muy buena gestión y considero que en estos tres años dará un resultado superior a éste”, aseguró.

También dio su visión sobre la estafa al sistema de salud que viene siendo investigada por la Justicia, relativizando su importancia.

“De los 31.000 asociados truchos que iba a a haber en esta megaestafa fueron 600, y de los 5 millones de dólares que iba a perder el Estado no alcanzan a 30.000. Hay que rever el sistema, pero no magnificar las cosas. La montaña parió un ratón”, dijo.

El presidente se mostró de acuerdo con liberar el “corralito mutual” con las debidas protecciones al sistema.

Vázquez hizo una referencia especial al impacto que el caso Sanabria está teniendo en la interna del Frente Amplio, a raíz de la dura polémica entre los diputados Oscar de los Santos y Darío Pérez.

“Tengo un sentimiento de enorme tristeza y una vergüenza ajena enorme. Que dos compañeros se peleen descarnadamente a través de los medios cuando, si es un problema personal, se debe arreglar de otra manera”. La puja, dijo, daña a la fuerza política.

Marcando una postura distinta a la de su colega José Mujica, el presidente se mostró partidario de que se forme una comisión parlamentaria para investigar el caso.

“Desde que fui intendente de Montevideo, siempre estuve de acuerdo con toda investigación que se quiera hacer. Cuando se me quiso investigar y cuando se me acusó más de una vez ante la Justicia de forma falsa y 'politiquera', estuve presente siempre”, recordó.

En su opinión, se debe investigar hasta donde sea necesario. “Hay que clarificar las situaciones que puedan existir y que generen dudas en la población. Este gobierno trata de actuar con la mayor transparencia posible”, aseguró.

Entre Acapulco y la Costa de Oro

Antes de darle intervención al público, el presidente realizó algunos anuncios. “Las tropas uruguayas que están en Haití vuelven en abril”, destacó, confirmando que Uruguay procederá según lo que había sido adelantado previamente sobre este caso.

Vázquez hizo un énfasis especial en la seguridad. “Hay personas que no están bien informadas, que dicen que Montevideo es inseguro, que no conocen la realidad de cómo vienen disminuyendo los delitos”.

Su frase responde a lo declarado por el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Chediak, que días atrás sostuvo que Montevideo “tiene una situación de seguridad preocupante, que es relativa en relación a la región”

Para reafirmar sus palabras, le concedió una intervención a Eduardo Bonomi.

El ministro del Interior recordó que en lo que va de 2017 las rapiñas bajaron 8.8%, siendo Uruguay “uno de los países más seguros de América Latina”.

Bonomi se refirió a la realidad del departamento. "Canelones lleva una baja de rapiñas del 34%. Si a nivel nacional tuviéramos la baja de Canelones, el presidente ya estaría cumpliendo con la promesa de campaña de bajarlas el 30%", agregó.

Según el ministro,mientras destinos turísticos como Acapulco tienen una tasa de 104 homicidios cada 100 mil habitantes y Maceió de 56, a nivel local es solo de 7,6.

La placita, los pescadores y una ciudad olvidada

Luego de una hora de intervenciones ministeriales, fue el turno para que los vecinos plantearan sus inquietudes y reclamos.

“Quería pedir si nos podían hacer el favor de hacernos una placita, porque no tenemos ningún lugar para reunirnos”, dijo tímidamente Facundo, un chico de once años que vive en San Luis.

El pedido generó un apoyo masivo en los asistentes y enterneció a Vázquez. “Intendente, si después de esto no hacemos la plaza, cerrá y vamos”, le comentó con una sonrisa a Yamandú Orsi, el jefe comunal canario, sentado a su izquierda.

Otro vecino de la zona planteó la situación de los pescadores artesanales, que se concentran en la costa del balneario.

Allí se mezcla, dijo, gente honrada con delincuentes que, de a poco, coparon el lugar y roban en la zona.

“Hay bocas de droga y la gente honesta no tiene todo el apoyo que debe tener”, dijo en referencia a una zona situada a escasas dos cuadras de la casa de descanso de Vázquez.

“Allí podría crearse una zona de pesca artesanal de una potencia turística muy grande”, apuntó el vecino pidiendo ayuda.

El hombre siguió con su lista de reclamos ante la atenta mirada del presidente. “Una es el transporte, porque Dios está en todas partes, pero siempre adentro de Montevideo”, se quejó. Aseguró que para ir de San Luis a las Piedras, demora tres horas y gasta $300.

“La gente que vive acá debe levantarse dos horas antes para ir a trabajar. Tenemos el monopolio de Copsa. Yo creo que hay que hacer algo,” concluyó ante el aplauso cerrado del público.

“Muy justos los reclamos planteados, sobre todo el tema de los pescadores”, respondió Vázquez, para luego ordenarle a Vivienda y a Ganadería estudiar la formación de una cooperativa de pescadores y otorgarles vivienda a través de Mevir.

“Conozco muy bien a esa gente, trabajadora y honesta pero con recursos muy limitados”, dijo.

Pobladores de otras zonas de la Costa de Oro fueron a San Luis para plantearle al presidente sus inquietudes que, en muchos casos, contrastaban con los “avances” destacados.

Sergio llegó desde Salinas. “Una ciudad olvidada”, según aseguró. “No tenemos una policlínica adecuada, no tenemos una ambulancia”, dijo. “Usted lo sabe, intendente, porque vive allí, es mi vecino”, sostuvo.

Se quejó de la falta de seguridad y exigió un mayor patrullaje. “Salinas, después de la una de la mañana, es un desastre total. “Sería bueno que de las doce llamadas que le hicimos al intendente, alguna nos hubiera recibido”, dijo ante un Orsi muy serio. “Estoy enojado con su gestión”.

Los reclamos a Vázquez llegaron también desde Estación Floresta. Uno de sus habitantes se desplazó para plantear una complicada situación en atención sanitaria. “Hay una policlínica con un médico general, una enfermera y un auxiliar para atender a 1000 personas”, dijo. “No tenemos una ambulancia,” agregó reclamando además la colocación de lomos de burro sobre la ruta que conecta el pueblo con la Interbalnearia.

Luego de seis intervenciones de vecinos, Vázquez dio por terminada la ronda. Les aseguró que había tomado nota de todos sus reclamos, y que estos serían atendidos.

“Cuando faltan aún dos departamentos por visitar, llevamos atendidos el 85% de los planteos realizados en estos encuentros de Gobierno de Cercanía”, aseguró el presidente.

Gentilmente, rechazó la invitación de un profesor para recorrer una exposición de arte que los alumnos del liceo habían montado. Fue conducido nuevamente al helicóptero, retornando inmediatamente a Montevideo.