Director y letrista de Zíngaros apelaron la sentencia contra Fischer

Por: Leonel García

Ciencia & Tecno

26/05/2019 08:15

Director y letrista de Zíngaros apelaron la sentencia contra Fischer
Zíngaros en el Teatro de Verano en 2016, durante la parodia "Juana de América"

"Fischer se cree que es el dueño de la vida de Juana de Ibarbourou", dijo el abogado del Pinocho Sosa, sentenciado a resarcir al escritor.

En el último día de plazo, el director de los Zíngaros, Ariel “Pinocho” Sosa, y el letrista Marcelo Vilariño, presentaron este jueves a la Justicia un recurso de apelación contra el fallo que los obligó a resarcir económicamente al autor Diego Fischer, quien los demandó por haber plagiado su libro “Al rescate de las tres Marías” para una parodia que este conjunto ofreció en el Carnaval 2016.

En el caso de Sosa, la apelación fue a toda la sentencia, que fue considerada histórica, según confirmó a ECOS su abogado, Gúmer Pérez.

La jueza en lo Civil de 18° Turno, Estela Jubette, decretó en abril que los demandados deberán pagarle 18 mil dólares a Fischer por daño moral y violación de derechos de autor, más el equivalente a ocho veces lo recaudado por Zíngaros en ese Carnaval. De este dinero, diez mil dólares corresponden por daño moral y su responsabilidad es exclusiva de Sosa.

Entre los argumentos en que basa su apelación, Gúmer Pérez señaló que su defendido nunca violó los derechos de autor porque no fue el responsable de los libretos de la parodia “Juana de América”, cuyos textos pertenecen a Vilariño. “Acá hay falta de legitimación pasiva”, señaló.

Pérez indicó que durante el juicio se reveló que “Fischer había vendido el 50% de los derechos de autor y también el 50% de los derechos de publicación de su libro” en otros países y otros idiomas que no fueran el español, publicado en 2008. Entonces, a su criterio, “él no podía demandar solo por toda la obra sin hacer un liticonsorcio necesario; eso configura falta de legitimación activa”.

Finalmente también se cuestiona la resolución referida al “daño moral” subrayando que “no quedó probado” que hubieran expresiones agraviantes contra Fischer en los medios de comunicación, por parte de Pinocho Sosa, una vez tomó estado público el diferendo, en el verano de 2016. “Sosa fue a programas de humor, como ‘Segunda pelota’, ¡Y nunca lo agravió!”.

El abogado calificó de “excesivo y exorbitante para la jurisprudencia de este país” ese monto por esta causa. “Si lo aceptás, lo que están haciendo es coartar la libertad de expresión, ¿le pegan a Sosa por dar su versión de los hechos cuando Fischer también hizo un raid mediático?”, se preguntó.

Asimismo, Pérez cuestionó que fueran considerados “sospechosos” durante el juicio en primera instancia los testigos de Sosa “porque eran considerados ‘gente del Carnaval’” mientras no se hizo ninguna mención a los presentados por Fischer “que eran su hijo, la secretaria y el que lo compró los derechos”.

La sentencia de Jubette señala que, en noviembre de 2015, parodistas Zíngaros presentó en la Intendencia de Montevideo los textos de “Juana de América”, una de las dos parodias para el Carnaval 2016, escrita por el letrista Marcelo Vilariño. Esta fue registrada en la IM el 18 de enero de 2016 “y surge del libreto que la parodia se inspira en tres obras: dos obras literarias y una obra audiovisual”. Una de las obras literarias es “Al encuentro de las tres Marías”, de Fischer.

Gúmer Pérez sostuvo que esta demanda implica “desconocer la historia del Carnaval” ya que mediante este trámite, la Asociación General de Autores del Uruguay (Agadu) le brinda a Fischer y a los otros autores el 10% de las regalías por el espectáculo en cuestión.

“El 25 de enero (de 2016), Fischer le pide (a Sosa) por teléfono diez mil dólares, ¡por una parodia que de 21 minutos, diez son musicales! Luego, más tarde, pidió cuatro ‘lucas’ por email… Además, es una parodia sobre la vida de Juana de Ibarbourou que es pública, ¡Fischer se cree que es dueño de la vida de Juana de Ibarbourou! Acceder a esto es darle una patente de corso para que no se escriba una parodia más de carnaval”, concluyó el abogado.

La asociación de directores de conjuntos carnavaleros (Daecpu) se declaró en “alerta gremial” luego de este episodio.

Trabajo original

El fallo de la jueza Jubette se basó en buena medida en un informe de la Academia Nacional de Letras que indicaba: “no hay ningún evento en el libreto de la parodia que no esté relatado en la novela, aun cuando alguno de ello sea de público conocimiento, y algunos son cualitativamente significativos”.

El abogado de Vilariño, autor de ese libreto, es Gustavo Castillo. Apela toda la sentencia menos el daño moral, que no lo involucra. Contactado por ECOS, señaló que la apelación girará sobre dos elementos. El primero de ellos sostiene que el ámbito competente para resolver el diferendo “es un Tribunal Arbitral establecido en los estatutos de Agadu, del cual ambos son socios” y no la Justicia.

Se basa en ese extremo en lo establecido por el Código General del Proceso, que permite que las partes diriman sus diferencias por un tribunal por fuera de lo jurídico, y el artículo 12 del estatuto de Agadu, que señala que todas las diferencias entre los socios “deberán ser sometidas a la consideración de un Tribunal Arbitral”.

En el caso que el Tribunal de Apelaciones no dé lugar a esta especie (como no lo hizo el juzgado de primera instancia), se sostiene que el libreto realizado por Vilariño “es original” y para que exista una condena debería no haberse señalado el uso de otra obra original (o sea, copiarlo), cosa que sí ocurrió.
“Además, el libro del señor Fischer también tomó notas de otras obras”, indicó Castillo. “La supuesta textualidad invocada refiere a citas de otros autores”, añadió. “Si usted analiza la sentencia, parece que solo usó al texto de Fischer”.

Con suerte, estimaron las partes, a fines de año estará pronto el fallo de segunda instancia de este diferendo nacido a principios de 2016.

Parodistas Zíngaros, uno de los conjuntos más populares del carnaval uruguayo, nueve veces ganador de su categoría, finalizó segundo en ese 2016; en el concurso oficial de este año no pudo clasificar a la liguilla. Vilariño vive en Buenos Aires. Una vez conocido el fallo, Diego Fischer había dicho a ECOS una frase premonitoria: "Yo estoy satisfecho. Si bien es un fallo de primera instancia, es un pronunciamiento histórico de la Justicia, que se expidió en tres cosas. El monto es secundario, no da para hacer foco. Además, lo pueden apelar".