Peñarol debutó en Facebook y las críticas fueron duras

Ciencia & Tecno

8/03/2019 14:28

Peñarol debutó en Facebook y las críticas fueron duras

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No, no es un comentario sobre fútbol. La primera transmisión de un equipo uruguayo por esta red dejó mucho para corregir.

Los jueves de la Copa Libertadores ya no serán lo mismo. En lo que muchos consideran un intento para volver atraer público joven, que se va en masa hacia otras redes sociales, Facebook adquirió los derechos de los partidos de ese día por Copa Libertadores. Como en su momento, ocurrió con la radio, la televisión, la televisión color y la televisión por cable, ahora llegó el turno de Facebook Watch. Este jueves por primera vez un equipo uruguayo, Peñarol, fue transmitido por la creación de Mark Zuckerberg.

No se puede decir que el partido Liga Deportiva de Quito-Peñarol, desde la capital ecuatoriana, no haya tenido espectadores. Hubo 1,2 millones de reproducciones y más de 76 mil comentarios, fue compartido 17.924 veces y se registraron 63.630 interacciones con emociones. Se puede decir que fue un evento histórico.

Pero tampoco se puede decir que haya dejado conformes a todos, más allá de la derrota carbonera por 2 a 0. Muchos hinchas prepararon todo de acuerdo a lo habitual, picada frente a la tele, HDMI mediante. A otros les divertía la experiencia de ver a Peñarol en los celulares. Claro que no contaron con los más que frecuentes cortes en la transmisión. Podía decirse que aportaba emoción: que la pantalla quede congelada en un centro al punto penal con el arquero a medio salir puede congelarle los nervios a cualquiera.

El historiador Leonardo Borges no apela a eufemismos: “Me agarré una calentura brutal”. No se refiere a la derrota de Peñarol. “Yo tenía todo preparado. Hice la conexión HDMI en el Smart TV y se cortó como 50 veces. Además, la calidad de imagen era como si se me hubieran tirado arena en los ojos, tuve que ir bajando la resolución de forma continua. Sí, putee mucho a la Conmebol”.

Borges terminó viendo el partido gracias a la internet provista por su teléfono celular. Antes tenía buena consideración de la idea: “En Uruguay hay buena conectividad, donde vivo (Parque del Plata) hay fibra óptica. Estaba convencido de que se iba a ver normalmente. Me parecía democratizador: creo que hay más gente con Facebook que con TV Cable. Pero la mayoría de la gente con la que hablé, tuvo problemas”.

A lo largo del partido se sucedieron los comentarios de los usuarios quejándose de los frecuentes cortes de la transmisión. “Facebook hará el mayor esfuerzo para garantizarle a sus usuarios la mejor experiencia de visualización sin esperar desde donde se acceda”, informaba la cuenta oficial de la Copa Libertadores, con una periodicidad tan alta como las críticas.

Hubo quienes tuvieron una experiencia positiva. Entre ellos estuvieron el publicista, docente y comunicador Atilio Pérez da Cunha, Macunaíma, y la periodista, comunicadora y excampeona de esgrima Eleonora Navatta.

Para el primero de ellos, lo negativo fue ver en vivo los comentarios de los usuarios. Las redes sociales, se sabe, sacan lo peor de una persona común. En algo tan pasional como el fútbol, eso se multiplica exponencialmente. “Cuando empieza una ‘guerrilla’ de expresiones, comienza a sumarse gente hincha de otros clubes y empieza a agredirse entre ellos”, dice. Sigue siendo preferible a un cruce de barras bravas en una tribuna, pero resultó lo suficientemente intenso como para distraerlo.

Macunaíma lo miró a través de una iPad y, salvo algunos momentos, dijo que la transmisión fue casi a nivel de HD. “Yo no soy muy ducho en este tipo de cosas, me tuvo que enseñar mi hijo. Pero esto es parte de los cambios. Hay un proceso evolutivo de los medios de comunicación. Es inevitable”.

A Navatta, que el partido se transmitiera por Facebook fue quizá lo que más la motivara, ya que no está en el mejor momento de su relación con los colores amarillo y negro. “Estoy dudando de mi fe”. Para ella, que se enteró de las quejas varias, la clave está en el soporte.

“Yo lo miré en el teléfono, pero nunca se me cortó. Nunca lo pasé a la tele, capaz que esa fue la explicación”. Su celular es un iPhone 7 y sus casi cinco pulgadas no lo transforman en un televisor portátil, pero casí.

Esa explicación no es la misma que la de Ignacio Chans, subeditor del diario El Observador. Su experiencia de ver el partido se tradujo a un intento. “Traté con el celular primero, luego pasarlo a la televisión a través del chromecast… y nada”. Al principio vio el partido con cierta fluidez. Luego, a medida que el estadio virtual comenzaba a llenarse, ya se volvió una tarea imposible. “Se trancaba y se trancaba. Para el segundo tiempo desistí”.

Finalmente, la doctora Laura Batalla, referente en salud adolescente, terminó siguiendo el partido como cuando Peñarol jugaba con Spencer de delantero y relataba Solé: por radio. “Fue horrible, se vivía cortando. Y acá hay fibra óptica, internet. Lo quise mirar en la laptop de mi hija conectada a la tele. Y en lo peor de la tormenta, se cortó totalmente. Probé un poco con el celular y lo mismo. Así no se puede ver el fútbol…”.

Se espera que para el jueves próximo, cuando Peñarol se enfrente de local al boliviano San José de Oruro, la transmisión mejore. De todas formas, ni la Conmebol ni Facebook tuvieron relación directa con otra derrota aurinegra, que solo el arquero Kevin Dawson evitó que fuera más holgada. El segundo gol ecuatoriano, a los 81 minutos, hizo que muchos carboneros abandonaran la experiencia antes de tiempo.