"Polipíldora debería ser de uso masivo en pacientes cardiovasculares"

Publicado: 27/08/2017 11:53
Video: EFE

En una única cápsula, este medicamento optimiza los tratamientos en enfermedades cardiovasculares, según expertos.

El director del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) y jefe de cardiología del Hospital Mount Sinai de Nueva York, Valentí Fuster, ha reivindicado el uso de la polipíldora que él contribuyó a desarrollar en 2007 para optimizar los tratamientos de enfermedades cardiovasculares, sobre todo en personas infartadas o que han sufrido un ictus.

La polipíldora, que ya está autorizada por agencias reguladoras del medicamento en 50 países es un medicamento que en una única cápsula combina tres fármacos -atorvastatina, ácido acetilsalicílico y ramipril-5 - todos ellos indicados para pacientes que han sufrido un evento cardiovascular previo, como un infarto o un ictus.

Fuster ha participado, junto con el coordinador de Estudios Clínicos del CNIC y director del programa de Salud Cardiovascular del Hospital Montepríncipe de Madrid, José María Castellano, y el presidente de la World Heart Federation, Salim Yusuf, en un debate en el marco del Congreso Europeo de Cardiología que se está celebrando en Barcelona, con la asistencia de 30.000 cardiólogos de todo el mundo.

Bajo el título de "Putting Polypills into Practice", Fuster ha explicado que la polipíldora está indicada en pacientes que ya han sufrido un evento cardiovascular y se está estudiando su eficacia en un ensayo clínico en pacientes con riesgo alto de sufrir un primer evento.

"La polípildora representa -según Fuster- un ejemplo de innovación en terapias de nueva generación, fruto de la colaboración público-privada" entre el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares y la compañía farmacéutica Ferrer.

Fuster ha afirmado que "el uso masivo de la polipíldora debería ser una estrategia de salud pública porque ayudaría a optimizar el tratamiento y prevención de la enfermedad cardiovascular en el mundo".

Por eso ha lamentado que, a pesar de los beneficios clínicos demostrados y otros económicos en términos de costo-eficiencia, la polipíldora "siga siendo una asignatura pendiente" por parte de las autoridades de la política sanitaria y de profesionales de la salud, atención primaria, internistas, neurólogos y cardiólogos.

EFE