Combustibles: FA rebate una de las “grandes falacias” de Lacalle Pou

Economia & Agro

7/10/2019 16:06

Combustibles: FA rebate una de las “grandes falacias” de Lacalle Pou

Asesor de Daniel Martínez afirma que, lejos de aumentar, en los últimos quince años hubo una baja real en el precio de las tarifas.

El coordinador de Contenidos de la campaña de Daniel Martínez y ex director nacional de Energía, Ramón Méndez, salió en las últimas horas a rebatir al nacionalista Luis Lacalle Pou por mencionar, en el debate de la semana pasada, una de las “grandes falacias que se repiten desde hace tiempo”: que durante sus gobiernos, el Frente Amplio aumentó las tarifas.

El ex jerarca divulgó un informe a través de sus redes sociales para, acompañado de gráficas, fundamentar su posición. Y lo hizo empezando por la energía eléctrica.

Méndez apeló a cifras oficiales para demostrar que, en los últimos diez años, todas las tarifas de UTE evolucionaron por debajo de la inflación. Un fenómeno que, en el caso de las pequeñas y medianas empresas, fue casi 50% menor con respecto al alza en los precios.

A su vez y comparando la suba de salarios por encima del IPC en el período, el asesor de Martínez sostuvo que hoy los trabajadores pueden comprar 49% más de electricidad que antes de que el Frente Amplio aplicara sus políticas de transformación energética.

“Por favor, si alguien dice que los molinos de viento no sirvieron para nada, avísenle que le están permitiendo al país y a su gente ahorrar US$ 500 millones anuales todos los años”, ironizó.

Con respecto a los “combustibles más caros del mundo”, Méndez sostuvo que también están más baratos que antes.

Lo afirmó el explicar la evolución de los precios de la nafta y el gasoil, y en pesos constantes, frente a los salarios.

Así, y si bien las tarifas de los combustibles han subido y bajado según el precio internacional del petróleo, Méndez sostuvo que hoy que están entre 20% y 30% más baratas que hace quince años, a pesar de que el barril de crudo se cotiza a US$ 65, frente a los US$ 35 de 2004.

“La estrategia que lanzó Daniel Martínez mejoró la eficiencia de ANCAP” afirmó, con respecto a la gestión del actual candidato en la petrolera estatal.

Según los cálculos del ex director, si se combina la disminución de las tarifas con el incremento del 60% en el salario real producido desde 2004, un trabajador uruguayos compra más del doble de litros de nafta que hace quince años.
“La realidad impacta, pero la realidad es esa y no otra”, remarcó Méndez. “Si alguien tiene una prueba de lo contrario, por favor que la muestre, o que pare de repetir falsedades”, pidió.

Los candidatos y sus ideas
Las cifras presentadas por Méndez son “elocuentes en cuanto a que las tarifas han caído en términos reales”, reconoció Javier de Haedo, asesor en Economía del Partido de la Gente.

Pero eso, afirmó, no significa nada en términos económicos. “Con una buena gobernanza y mayor transparencia podríamos saber más y mejor al respecto”, dijo.

Su planteo fue admitido por el coordinador de Inclusión Financiera del Ministerio de Economía, Martín Vallcorba, que coincidió en la necesidad de seguir mejorando la gestión de las empresas públicas.

Algo en lo que, dijo, debería existir relativo consenso entre todos los partidos políticos. De allí que resaltara algunos de los planteos del candidato presidencial del Frente Amplio.

Por ejemplo, la creación de un “gabinete” de empresas públicas, a través de la creación de la figura de Director Ejecutivo, a los efectos de fortalecer la coordinación.

Martínez propone unificar en tres la cantidad de directores en todas las empresas, establecer un esquema de incompatibilidad para terminar con las “puertas giratorias” y fortalecer los controles sobre las sociedades que cuentan con participación de firmas estatales.

En política tarifaria, se propone la fijación de tarifas en base a una paramétrica “clara y transparente” con participación de los organismos reguladores, que incluyan costos de eficiencia y porcentajes de aportes al Estado predefinidos.

En lo que va de la campaña cada candidato ha dejado de manifiesto su visión con respecto a los precios de los combustibles.

Martínez ha sostenido que deberían reflejar el precio de paridad importación, lo que equipararía una supuesta libre importación, posibilidad fuertemente rechazada en la izquierda.

Si se aplicara su fórmula, la Nafta Super 95 pasaría a costar al público $ 50,70, frente a los $ 55 actuales.

Así lo indicó este lunes un reporte del sitio especializado Surtidores.

El gasoil pasaría a costar $37,10 frente a los $ 40,40 actuales.

Martínez ratificó su postura de seguir importando el crudo y mantener la refinación en manos de ANCAP.

Una postura opuesta plantea Lacalle Pou, que defiende la liberalización y desregulación de los combustibles. Siguiendo esta línea sería el propio mercado el que regule las tarifas, de acuerdo a las fluctuaciones internacionales y a los criterios de las distribuidoras.

Así, el reporte señala que si se aplicara esta política las tarifas de los combustibles fluctuarían día a día o semana a semana.

El colorado Ernesto Talvi, en tanto, defiende la política de seguir refinando a nivel local. De todas formas plantea que las distribuidoras deberían funcionar en competencia, comprando el combustible en planta al mismo tiempo y marcando su propio costo al operador.

En cierta forma, sostiene, se liberalizaría el precio final. El candidato le otorga un papel relevante a la Unidad Reguladora de los Servicios de Energía y Agua (Ursea), que tendría el cometido de intervenir ante casos puntuales de “posición dominante” de alguna de las empresas.

Según el reporte este planteo permitiría diferentes precios de venta, siempre dentro de los parámetros definidos por el organismo regulador.

El programa de Talvi reconoce las tasas incluidas dentro de los precios y propone separarlas de la paramétrica, así como los subsidios a otros combustibles.

Según su idea el fideicomiso del gasoil, utilizado para financiar el transporte urbano de pasajeros, y la tasa de Inflamables de la Intendencia de Montevideo deberían ser canalizados por fuera del precio final, para no distorsionar el mercado.

Sana envidia
El mismo reporte expresa la posición de la Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu) ante las propuestas de liberalización de importación.

“El modelo que algunos presidenciables plantean para el combustibles es precisamente del que todos los empresarios del continente quieren salirse” afirmó el presidente de la gremial, Daniel Añon. “Tienen una sana envidia por Uruguay y su sistema regulado”.

Para el empresario sería muy difícil subsistir en un mercado liberado, en el que el dominio es de tres o cuatro empresas y cuando cada una marca sus ganancias, sin exigir el mismo precio para todos o un margen de utilidad máximo.