Lifan intenta salir a flote con directivos y trabajadores "compañeros"

Economia & Agro

11/06/2019 13:57

Lifan intenta salir a flote con directivos y trabajadores "compañeros"

Con más de 100 funcionarios en seguro de paro, la automotriz china busca alternativas para llegar a 2020 y retomar la producción.

“Todavía estamos buscando una salida para la fábrica. Sabemos que nuestros compañeros aún están en el seguro de paro y sabemos que su vida es dura, por lo que queremos trabajar fuertemente para recuperar las actividades”.

Así se pronunció ante el Parlamento el presidente de Lifan para Brasil y Uruguay, Liu Jin, que llegó especialmente a Montevideo para exponer ante los legisladores la situación de la firma, detenida desde junio de 2018 a la espera de tiempos mejores y con 125 trabajadores en el seguro de paro.

La intención de automotriz china es retomar la producción en 2020, pero para eso, la planta en Uruguay debe ser autosustentable. Ante la Comisión de la Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados, el ejecutivo chino planteó una serie de alternativas para superar estos meses.

Este año, aclaró, será imposible recuperar la fabricación. En ese sentido, a modo de prueba, se piensa en importar los coches completos desde China. Así será debido al descenso en la economía brasileña, principal mercado para Lifan Uruguay.

También, sostuvo Liu, existe la posibilidad de ensamblar vehículos de otras marcas.

“Hasta ahora nos hemos conectado estrechamente con una marca china para producir con nuestra línea”, dijo el ejecutivo, expresándose en mandarín a través de un intérprete.

La idea conjunta sería producir vehículos a nivel local con destino final a Argentina y Brasil. En particular ensamblarlos, que es la ecuación económica que más favorecería a Lifan.

Liu agregó que, en caso de concretar el acuerdo, se trataría a su vez de minimizar el costo mensual fijo de la fábrica instalada en San José.

Así, se alquilaría un sector de su almacén, que cuenta con 15 mil metros cuadrados, que sería ocupado por una empresa logística de modo de generar un ingreso extra.

Las expresiones de Liu fueron refrendadas por la delegación de la Unión Nacional de Trabajadores del Metal (UNTMRA), en una raro ejemplo de cooperación por sacar a flote a la firma.

El dirigente César Acosta reconoció la actitud de la empresa. “Apenas contaron con nueva información, el presidente se trasladó a Uruguay para informar a la organización sindical cuál era la situación”, destacó.

Acosta resaltó la importancia de poder concretar el acuerdo para ensamblar vehículos de otra automotriz. Un gran desafío para la industria local, dijo. Sobre todo en una zona como San José, donde la pérdida de esos puestos de trabajo impactaría seriamente.

El integrante de la Untmra les recordó a los legisladores la solicitud de aprobar rápidamente el proyecto de ley que extienda el seguro de paro a los trabajadores de Lifan, que les permitiría llegar a 2020.

Consultado por los diputados, Liu describió las razones sobre por qué Lifan debió suspender la producción.

Es que su actividad en Uruguay consiste en importar piezas sueltas desde China y ensamblarlas a nivel local. Los vehículos resultantes eran vendidos a Brasil, a una empresa que también pertenece a Lifan y que se cobran en reales.

La devaluación producida en Brasil, en ese sentido, marcó fuertemente a la firma. Así, un auto vendido el año pasado a 70 mil reales, significaba cobrar unos 22 mil dólares. Si ese coche se hubiera vendido ayer, Lifan Uruguay habría percibido 18 mil dólares.

Con el actual tipo de cambio, apuntó el ejecutivo, el trabajo sería a pérdida. Con un dólar a 3,85 reales hoy, la empresa necesitaría una cotización de 3,60 para retomar la producción. Recién generaría ganancias con un dólar a 3,30 reales.

Liu descartó por otra parte que Lifan estudie la posibilidad de instalar otra fábrica en América Latina, y de trasladar su operativa.

“Agradecemos la ubicación geográfica de Uruguay y la política favorable del país hacia nosotros”, remarcó. Es que a la firma se le permite importar piezas sin pagar aranceles, con la condición de que sean para la exportación. Además, se le acredita un subsidio cuando se exporta.

“Gracias a estas dos políticas favorables pudimos establecer la fábrica y podremos seguir ensamblando los vehículos en el futuro en Uruguay”, concluyó.