Proyecto del Frente abre un debate sobre mayores límites a la usura

Economia & Agro

17/03/2019 18:13

Proyecto del Frente abre un debate sobre mayores límites a la usura

En el oficialismo se promueve iniciativa para ampliar la caducidad de generación de intereses moratorios a dos años de contraída la deuda.

En 2017, la tasa de incumplimientos de pagos creció levemente respecto al año anterior, lo que llevó a un aumento en la morosidad de las familias tanto en ba cls comerciales como en administradoras de créditos y comercios.

En algunos casos, las actualizaciones de deudas por recargos de multas e intereses suelen convertir pequeñas deudas en deudas impagables las cuales ponen en riesgo hasta el patrimonio del deudor. Se debe a que existen tasas de interés máximas de tres dígitos, mientras que la inflación no supera los dos dígitos.

Ese es el argumento de un proyecto de ley impulsado por el Frente Amplio que busca modificar la ley relativa a Intereses, Usura y Operaciones de Crédito.

La iniciativa, elaborada por el diputado Enzo Malán (PS), plantea elevar a 400 mil unidades indexadas el tope de deudas sobre las que la generación de intereses por mora caducará a los dos años, a pesar de las acciones judiciales emprendidas por el acreedor.

De esta manera los deudores recibirán una tasa estipulada en el 6% anual sobre la inflación, prevista hoy para deudas de hasta 20 mil unidades indexadas.

En su presentación ante la Comisión de Hacienda de Diputados, Malán aportó algunos ejemplos para demostrar la magnitud del problema.

Según explicó, si una persona compra hoy un mueble a 20 mil pesos en doce cuotas de 2200 con una tasa de interés moratorio que puede llegar al 85%, si paga cuatro cuotas pero no puede pagar la quinta, le quedará un saldo de 17600 pesos.

Si al año continúa sin pagar, la deuda será de 26 mil pesos. A los dos años llegará a los 48 mil, a los tres años crecerá hasta los 89 mil, a los cuatro será se 164 mil y llegará en cinco años a los 305 mil pesos.

Pero, aplicando a los dos años el interés anual del 6%, la deuda sumaría un total del 71 mil pesos.

El legislador dijo haber conversado con Dora Szafir, ex jueza y actual directora del Centro de Relaciones de Consumo de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, que trabaja con la intención de encontrar soluciones a un problema que afecta a un número insospechado de uruguayos.

“Ella nos comentó que había sufrido mucho al tener que llevar a cabo ese tipo de ejecuciones, cumpliendo con la ley”, dijo Malán. “A una persona, por haber comprado un sillón, se le terminó rematando la casa”, afirmó.

Desde la bancada oficialista, Alejandro Sánchez (MPP) señaló que el proyecto pretende resolver la situación de indefensión o de debilidad que puede enfrentar cualquier ciudadano que contraiga un crédito para comprar algún artículo doméstico y no pueda pagarlo.

“Me parece que hay que ocuparse de este tema, sabiendo que cuando alguien saca un crédito firma un contrato con otra persona privada, y eso implica compromisos y obligaciones”, dijo Sánchez. “Lo que busca el proyecto es que no se lleven a cabo contratos abusivos con aquellos que tienen necesidad de adquirir un crédito”, agregó.

La comisión resolvió considerar el proyecto y consultar al Ministerio de Economía y Finanzas.

“Cuando uno recibe un crédito, los intereses devengados de las obligaciones y las tasas están estipulados en la ley de usura”, señaló Sánchez, que incluyó al proyecto en un debate más global sobre la ley de Usura.

El crédito en Uruguay es extremadamente caro en comparación con otros países,por eso se impone un debate global sobre este asunto”, manifestó.

De todas formas, Sánchez reparó que las modificaciones planteadas en el proyecto se aplicarían incluso a las deudas aún no extinguidas a la fecha de vigencia de la eventual nueva ley.

“Creo que eso enfrenta un escollo en cuanto a los contratos contraídos”, apuntó. “Habrá que analizar bien el texto, para que no haya debilidades y cualquiera pueda decir: ‘Yo firmé un contrato y ahora me están cambiando las reglas y, por tanto, se afecta la certeza jurídica"’.

Desde el Partido Independiente, Iván Posada coincidió con Sánchez en que el aspecto central a debatir es la usura.

“Las tasas que se pagan están por encima del cien por ciento, en un país donde las tasas que se pagan por depósito, sobre moneda nacional, están en el entorno del 12% o 13% anual”, advirtió. “Los márgenes de ganancia son extraordinarios y es lo que debemos revisar”, dijo Posada.

La lógica de funcionamiento del sistema de los préstamos al consumo se basa, indicó, en que como existe un nivel alto para ingresar en lo que se consideraría tasas de usura, por debajo de eso se permite que el mercado funcione con tasas muy altas y fuera del mercado.

Malán dijo comprender el punto aunque señaló que significaría ingresar en una discusión mayor, global y profunda, que quizás lleve determinado tiempo.