Entre la economía en rojo y un gasto rígido: el déficit en la mira

Por: Danilo Costas

Economia & Agro

8/03/2019 13:45

Entre la economía en rojo y un gasto rígido: el déficit en la mira
Daniel Olesker, Mariana Ferreira y Javier De Haedo.

Las cifras del Ministerio de Economía y la autocrítica de Danilo Astori disparan el debate de cómo corregir el déficit fiscal.

La corrección de los datos de déficit fiscal de enero por parte del Ministerio de Economía y Finanzas (que había publicado que era del 4,1% del PIB y luego actualizó la cifra a 4,3%), según informó Búsqueda, y las declaraciones del ministro Danilo Astori, quien asumió que las medidas adoptadas no generaron el impacto deseado, volvieron a poner la situación del déficit en el tapete.

“Hasta ahora el resultado no ha sido el que esperábamos y, por lo tanto, la conclusión es una sola: hay que seguir insistiendo y profundizando este trabajo”, anunció Astori en diálogo con Telemundo.

“Lo del Ministerio fue un error de redacción porque tomaron un dato de producto en dólares que les dio una diferencia. No cambiaron las hojas de cálculo. Cuando se publicó el dato me llamó la atención porque yo tenía una estimación más alta, que luego fue corregida con la rectificación del Ministerio. Este déficit es del 4,3% y está contenido por dos elementos extraordinarios que lo mejoran que son los fondos del FEE (Fondo de Estabilización Energética) y una reducción en la variación de stocks de Ancap. Estos dos elementos pesan un 0,3 por lo que, sin ellos, el déficit sería de 4,6%”, dijo a ECOS el economista Javier de Haedo.

De Haedo, hoy vinculado al Partido de la Gente de Edgardo Novick, dijo que el déficit se agrava porque el crecimiento de la economía está desacelerado.

“Estamos ante el déficit más alto desde 1989 y creo que aún tiene margen para crecer porque el gasto aumentó y los ingresos no. La recaudación se viene desacelerando y la economía crece por debajo de lo esperado. Eso hace que las cuentas se desequilibren y esperemos un déficit para fin de año cercano a los 5 puntos del producto”, agregó.

El economista dijo que el gobierno debe actuar ya y que el próximo deberá activar mecanismos para seguir evitando la caída.

“Lo primero que habría que esperar es que el actual gobierno haga algo porque aún les queda un año de gobierno y la situación internacional puede variar los escenarios y agravar las cosas. Lo otro que hay que hacer y le va a quedar al gobierno siguiente es una reducción en la ejecución presupuestal y un freno al gasto mediante la vía administrativa. La pelota le va a caer en la cancha al gobierno que asuma y va a tener que actuar con firmeza para corregir el rumbo”, sostuvo.

El crecimiento del déficit es un riesgo no solo para las cuentas públicas y el mercado interno, sino que empeora la imagen de Uruguay hacia el exterior y agrava un escenario internacional cuando se salen a buscar inversiones.

“El déficit es un dato de la realidad y que genera un impacto si uno lo mira desde la comparación histórica. Hay una estructura de cuentas públicas en Uruguay donde el gasto es muy alto y muy rígido. El 70% o más son pasividades o rubros estructurales y el 30% o menos son rubros variables, por lo que se hace difícil recortar. Se puede ajustar o incidir en algunas trayectorias pero lo más importante desde nuestra perspectiva es no perder el grado inversor porque de eso dependen las inversiones”, dijo a este portal la economista Mariana Ferreira, gerente de Inteligencia Competitiva de Uruguay XXI.

Daniel Olesker, exministro en gobiernos del Frente Amplio y actual economista del Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt, dijo a ECOS que el déficit se explica por “la relación de gastos e ingresos” y que desde el 2008 –cuando el resultado fiscal fue cercano a cero- el gasto siempre fue en aumento.

“El gasto tuvo un crecimiento permanente y se explica en un 85% en el gasto social, entendido este como el dinero destinado a la vivienda, los salarios públicos, la educación, la salud y la seguridad social. Ese endeudamiento se financia con deuda y hoy se incrementó la relación deuda-producto, que antes era más cercana a un 50% y hoy a un 65%”, explicó.

Olesker dijo que hay un “importante déficit de los ingresos” y que una forma de actualizar esos ingresos sería revisar las exoneraciones fiscales.

“El proceso del incremento del gasto no está asociado a un problema de despilfarro porque el núcleo duro de los gastos son sociales. Entonces lo que hay que fortalecer son los ingresos y pensar una estructura para eso. Las exoneraciones tributarias comenzaron en 2007 con mecanismos de inversión que se situaban en un 13% del producto y hoy estamos en un 20%. Se debe pensar una nueva estructura de ingresos para hacerle frente a gastos que son imprescindibles como la vivienda, la salud y la educación”, agregó.

Para Mariana Ferreira las metas de recaudación de impuestas por el gobierno no son suficientes y advirtió que los focos de recorte estarán signados por la conducción política.

“Hay medidas que se anunciaron en 2018 y que ya en estos primeros meses del año se siente el impacto, como el aumento de los impuestos establecidos a los ingresos de franjas más altas. Probablemente el gobierno se quede corto y la próxima administración deberá ajustarlos. Después donde recortar el gasto y donde no es una cuestión de economía política y yo no lo veo factible desde la suba de impuestos porque si se están manejando las modificaciones a la ley de inversiones sería contradictorio ampliar la carga impositiva o los impuestos a las ganancias de las empresas. Se puede ajustar el gasto en partidas que no sean tan necesarias porque la estructura del gasto público en Uruguay es muy rígida”, indicó.

Buscando el equilibrio siempre habrá afectados, ya que si se decide recortar el gasto público o aumentar la carga impositiva los descontentos aparecerán de un lado del otro.

"Cualquier recorte del gasto afecta a la gente de un modo o del otro, pero creo que hay que forzar a los ministerios y a las agencias públicas a trabajar con más eficiencia y a generar ahorros en la ejecución del gasto. En Uruguay las medidas de ajustes dieron más ingresos pero se llevan años gastando y gastando y no se gestiona mejor. Hay que ponerle el cascabel al gato de una buena vez", expresó De Haedo.