Cayó el empleo por cuarto año consecutivo: ¿cómo se puede revertir?

Por: Anaclara Trengone
Publicado: 9/02/2019 06:50
Cayó el empleo por cuarto año consecutivo:  ¿cómo se puede revertir?
Daniel Mesa, Alfonso Capurro y Javier de Haedo (de derecha a izquierda)

El último año cerró con la destrucción de más de 9.500 puestos de trabajo: ¿puede cambiar la situación en 2019? ¿Qué hay que hacer?

Cada año se pierden más puestos de trabajo. El 2018 fue para Uruguay el cuarto año consecutivo en el que se contrajo el empleo. El año cerró con la destrucción de más de 9.500 puestos de trabajo y, si se tiene en cuenta los datos desde 2014, la cifra asciende a más de 47.000 plazas menos.

La tasa de empleo se ubicó en 57,2% de la población en edad de trabajar, en promedio, en 2018, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). En paralelo, el indicador que mide la desocupación volvió a crecer en diciembre, se ubicó en 8,3% y continúa arrastrando un deterioro de varios años.

¿Cómo se puede revertir esta situación y reactivar el mercado laboral?

Para los analistas hay varios caminos para pisar distinto. En primer lugar, resulta fundamental que se revierta el ciclo económico. "Estamos en un ciclo negativo que empezó en el año 2014 con la caída de los precios internacionales y el inicio de la caída del mercado laboral coincide con el cambio del ciclo internacional", explica a ECOS el gerente senior de la firma CPA Ferrere, Alfonso Capurro.

Pero todos los especialistas coinciden en que Uruguay no puede esperar de brazos cruzados a que mejoren las condiciones internacionales. Invertir, generar políticas de promoción y un clima adecuado para empresarios del exterior, además de readecuar el marco laboral y modernizar las relaciones laborales, son las salidas que plantean al problema los distintos analistas.

"No es habitual que en una economía se pierdan puestos de trabajo cuatro años seguidos y en las razones de por qué ocurrió, están las soluciones para el futuro", asegura el economista Javier de Haedo, también coordinador de los equipos técnicos del Partido de la Gente.

Para De Haedo es fundamental bajar el costo de producir en el país. "Uruguay está caro por donde se lo mire", comenta. El economista considera que una combinación de políticas económicas más adecuada, con una política fiscal más contractiva y una política monetaria más expansiva -que permitiera tener un tipo de cambio mejor-, ayudaría a revertir la situación.

"La receta dice que con más inversión hay más empleo", sostiene Daniel Mesa, contador y exsubdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) durante el primer gobierno de Tabaré Vázquez. Por lo tanto, Mesa asegura que uno de los caminos es seguir apostando a generar "un clima adecuado para recibir inversiones".

En el caso de la inversión extranjera, hay un factor clave, que es la competencia. "Cualquiera que va a invertir plantea determinadas condiciones, quiere seguridades para su inversión. Uno le puede dar eso a través de un clima de negocios aceptable en el país, que sea previsible la inflación y las normas jurídicas no cambien, por ejemplo", añade Mesa.

El gobierno ha intentando enviar mensajes a los inversionistas en esta línea. Por ejemplo, se promovieron beneficios fiscales especiales para grandes proyectos de construcción, a las obras de gran dimensión económica. "Esta es una forma de generar empleo, por ejemplo, en la construcción que es uno de los sectores que ha sido más afectado por este ciclo bajista", expresa Capurro.

También, según el gerente senior de CPA Ferrere, se podrían generar otras políticas para intentar recomponer la rentabilidad y el atractivo de las inversiones en general.

En particular, Capurro hace referencia a los sectores agropecuarios y exportadores, que hoy se ven afectados porque tienen perspectivas de rentabilidad que no son alentadoras.

"Seguramente no invierten y no contratan personal porque su negocio está atravesando dificultades. Entonces, algún tipo de medida que apuntale a estos sectores como por ejemplo revisar la política de tarifas que son insumos claves, en general, pueden ser que también ayuden", comenta.

El otro camino ya no para la inversión externa y privada es que el propio estado invierta. "Si no producís cosas que se venden en algún lado no tenés posibilidades de gastar ni de invertir. Para poder producir tenés que tener medios, por lo tanto, debes invertir. Puede ser un circulo virtuoso o un ciclo vicioso. Pero en realidad es el único camino", asegura Mesa.

Pero también De Haedo señala que para que se produzca este cambio es importante crear normas que modernicen las relaciones laborales y les permita a los empresarios, de algún modo, tener las condiciones para generar más empleo.

En esta misma línea, Capurro indica que bajo este escenario podrían plantearse algunas readecuaciones del marco laboral que, en definitiva, "ha mostrado que es un sistema relativamente rígido".

"Si las empresas no pueden adecuar salarios ni categorías de empleados porque son rígidas, tampoco extender las actividades que hacen los empleados porque vienen dadas por las negociaciones salariales terminan recortando empleos", explica.

Indicios de buenas señales

Los datos del último trimestre divulgados por el INE sugieren un freno en el proceso de deterioro del mercado laboral. En los de octubre a diciembre del último año, la tasa de ocupación fue, en promedio, de 58,1%, de la población en edad de trabajar. Este porcentaje supera el promedio de todo el 2018 que se ubicó en 57,2% y si se lo compara en términos interanuales, también está por encima.

Pese a esto, los especialistas son muy cuidadosos al hablar de estos resultados. Según explicaron, los relevamientos del INE no son buenos para analizar los indicadores a corto plazo por el margen de error al que está sujeto el estudio. Los datos se vuelven fuertes cuando se comparan las cifras anuales o, al menos, de más de un trimestre.

"Es cierto que tenes dos datos 'buenos' consecutivos. Pero para que sea 'una señal firme' y concluir que efectivamente se frenó la caída del desempleo habrá que esperar al menos uno o dos datos más", señala Capurro.

Más allá de esto, lo cierto es que los economistas no ven elementos suficientes para que la situación se revierta a corto plazo, a pesar de tratarse este de un año electoral.

Mesa opina que este tipo de procesos requieren su tiempo y hay que mirarlos en tiempos más largos. "No se mejora ni se empeora a corto plazo", sostuvo el exsubdirector de la OPP.

Los pronósticos de crecimiento económico son muy bajos, apenas por encima del 1%; los salarios, seguramente en términos reales, van a crecer algo parecido a eso o quizás un poco menos, adelanta De Haedo.

"Por lo tanto, el margen para aumentar el empleo no parece demasiado importante. No hay fundamentos macros que uno pueda imaginar que ayuden a que esto cambie este año", concluye.

"Lo que precisaríamos para que esto se revierte son algunas acciones de política local, además de un buen contexto internacional y no está todo esto arriba de la mesa", explica en consonancia Capurro.

Según el gerente senior de CPA Ferrere, sí hay algún intento por parte del gobierno de adoptar medidas amortiguadoras que pueden llegar a ponerle un piso al mercado laboral este 2019, año donde normalmente la obra pública crece por tratarse de período electoral.

"Es parte de la historia y uno de los objetivos del ciclo fiscal electoral es justamente generar empleo y bienestar en los años electorales más allá de que eso pueda ser o no sostenible", expresa.

"Pero todavía no veo las condiciones para que esto se revierta y volvamos a tener un ciclo de fuerte expansión de la actividad económica, duradero y sostenible ni tampoco reversión del mercado laboral", asegura Capurro.