El peso argentino cae a cifra récord y no reacciona al acuerdo con FMI

Publicado: 28/09/2018 18:13
El peso argentino cae a cifra récord y no reacciona al acuerdo con FMI

La divisa llegó a 42,10 pesos, un 3,69 % más que este jueves. En 2018 el dólar ha incrementado su valor en un 122 %

El precio del dólar sigue subiendo en Argentina y llevó al peso en un inédito nivel que deja patente que los mercados no reaccionan positivamente al nuevo acuerdo entre el gobierno y FMI, que era presentado como un revulsivo a la devaluación, ni a los anunciados cambios en la política monetaria.

Por primera vez desde que llegó Mauricio Macri, en diciembre de 2015, la divisa estadounidense -que los argentinos siempre miran de reojo y que las clases medias y altas usan para ahorrar ante los históricos vaivenes de su moneda nacional- cuesta 42,10 pesos, un 3,69 % más que ayer.

"El gobierno sabe que la situación actual es difícil y que los efectos de la depreciación del peso, en el nivel de actividad y en la inflación, todavía continúan", señaló este viernes la Jefatura del Gabinete de Mauricio Macri en una carta abierta.

Si bien la semana pasada, en plena negociación con el Fondo Monetario Internacional, la moneda argentina estuvo relativamente estable en medio de la volatilidad de los últimos meses, desde este lunes los desplomes -y especialmente desde que el miércoles se anunció el nuevo acuerdo con el organismo- han sido contundentes.

"Queda claro que lo que heredamos como punto de partida y la cantidad de cosas que fueron pasando en el mundo y en la Argentina se nos ha puesto el viento muy en contra", aseveró este viernes en declaraciones radiales el propio Macri, siempre crítico con la mala herencia que a su juicio dejó el gobierno de Cristina Fernández.

En 2018 el dólar ha incrementado su valor en Argentina en un 122 % y el peso se ha devaluado un 55 %, principalmente desde finales de abril, por influencia de factores como la suba de tipos de interés en Estados Unidos, que generó una fuga de capitales de mercados emergentes a ese país.

Fue en ese momento cuando Macri anunció su decisión de solicitar ayuda financiera al FMI, para afrontar la depreciación y acometer más rápidamente las reformas para erradicar el alto déficit fiscal que arrastra Argentina, al que el Gobierno culpa de la desconfianza de los inversores.

Con el fin de despejar dudas sobre su capacidad de financiación en 2019, el país acordó con el organismo que dirige Christine Lagarde adelantar el cobro de 19.000 millones de dólares del crédito de 50.000 otorgado en junio y sumar a la cifra total 7.100 millones de dólares adicionales.

Macri reiteró esta mañana que el apoyo del FMI -muy criticado por la oposición y los sindicatos por los ajustes que aseguran conllevará- es "inédito en tiempo, en condiciones y en cantidad de dinero" para permitir que el país cuente con los plazos para alcanzar el equilibrio y dejar de depender de la financiación exterior.

"Decir que el Fondo es malo es una simplificación que sólo resulta en querer engañarnos entre nosotros", aseveró.

Esta actualización del acuerdo, junto a la eventual aprobación del Presupuesto para 2019, que ya se debate en el Congreso, es tomada por el Gobierno como clave para la recuperación, después de que la actividad comenzara a caer desde el segundo trimestre.

Al mismo tiempo, la vista está puesta también en la política monetaria.

El Banco Central (BCRA) comenzó a implementar el nuevo modelo presentado el miércoles por el presidente de la entidad, Guido Sandleris, que asumió ese día el cargo después de que el anterior titular, Luis Caputo, dimitiera el martes por "motivos personales", mientras se cerraban las negociaciones con el FMI y los sindicatos llevaban a cabo la cuarta huelga general contra el Gobierno.

Entre otras disposiciones, y con la prioridad de controlar la inflación -acumula un alza del 24,3 % en los primeros ocho meses del año-, se establecerá una política de control de la base monetaria.

Entre otros aspectos, se define una "zona" de cotización del dólar en la que el emisor no intervendrá en el mercado y dejará un tipo de cambio flotante: entre los 34 y los 44 pesos por unidad.

"La nueva política cambiaria de bandas de flotación aún despierta un sesgo alcista por parte de los operadores, que parecen encaminados a testear el techo de 44 pesos a fin de que el organismo deba demostrar la eficacia de las subastas diarias", expresó la consultora en inversiones Estudio Ber.

Entre la oposición, el peronista Sergio Massa aseveró que hay que "mirar menos al Fondo Monetario y más el bolsillo del ciudadano de a pie", justo un día después de que se conociera que la tasa de pobreza se situó en el 27,3 % de la población en el primer semestre del año, 1,6 puntos porcentuales más.

"Gobiernan para el sector más chico de la Argentina, que son los sectores con más ingresos (...) Argentina necesita que gobernemos mirando la producción, el consumo, el trabajo, la defensa de lo nacional, con una mirada federal", concluyó.

EFE/Rodrigo García