Excancilleres, exministros y economistas apoyan TLC con Chile

Publicado: 2/11/2017 15:41
Excancilleres, exministros y economistas apoyan TLC con Chile

Miembros del Consejo Uruguayo de Relaciones Internacionales, importantes figuras nacionales estiman necesaria la pronta aprobación.

Los excancilleres Sergio Abreu y Didier Opertti, los exministros Ricardo Zerbino, Luis Mosca y Gonzalo Pérez del Castillo, así como los economistas Carlos Steneri, Dolores Benavente y Nicolás Albertoni, entre otras importantes figuras del país firmaron un comunicado en el que "estiman oportuno y conveniente manifestar su opinión favorable a la pronta aprobación parlamentaria del Acuerdo de Libre Comercio entre la República Oriental del Uruguay y la República de Chile suscrito en Montevideo el 4 de octubre de 2016".

De acuerdo a los firmantes, "este acuerdo no innova y más bien reafirma el marco jurídico que rige las relaciones económico-comerciales bilaterales, constituido entre otros por: el Acuerdo de Complementación Económica (ACE) Nro. 35 de la ALADI, el Acuerdo de Asociación Estratégica del 7 de julio de 2009; el Acuerdo sobre Compras Públicas; el Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones y el Acuerdo para Evitar la Doble Imposición Tributaria".

La misiva también está rubricada por otros miembros del Consejo Uruguayo de Relaciones Internacionales (C.U.R.I.), como Juan Pablo Corlazzoli, Washington Durán, Guillermo Valles Galmes, Martín Vidal Delgado, Romeo Pérez Antón, Carlos Mazal, Miguel Vaczy, Alvaro Olazabal,
Juan José Arteaga, Juan Artola, Hernán de la Fuente, Heber Arbuet Vignali, Agustín Espinosa, Alejandro Pastori, Javier Bonilla, Gabriela Vidal, Oscar Ferreño, Alvaro Bermúdez y Inés Ubici.

Entre otros temas más específicos, en general exhortan a la aprobación parlamentaria "exigida por los Artículos 85 numeral 7 y 168 numeral 20 de la Constitución de la República", y solicitan a quienes deciden sobre este TLC a que "se sustraiga la visión ideologizada y por lo tanto parcial de las relaciones internacionales y este acto aprobatorio se convierta en un mojón de la recuperación de la política exterior del Uruguay, como una política de Estado".

"El comercio bilateral de bienes, se recuerda, ya es objeto de una total desgravación arancelaria, como producto de ese marco jurídico ya vigente. El Acuerdo bajo consideración parlamentaria hoy, viene así a complementar una zona de libre comercio pre-existente, con nuevas normas relativas a la facilitación del comercio y a la convergencia regulatoria, que reducirán o eliminarán los costos de comercio y aquellos provocados por las medidas no arancelarias, en particular por los obstáculos técnicos y las medidas sanitarias y fitosanitarias", prosigue el comunicado.

Según estos analistas, "esto habrá de beneficiar en primer lugar a las pequeñas y medianas empresas, productoras, exportadoras o importadoras; que también son objeto de un capítulo especial en el acuerdo".

También se hace referencia al comercio de servicio del acuerdo, "que no innova en el 'status quo' existente y en todo caso, gracias a la técnica de listas negativas, hace más transparente los sectores en los cuales ambos países ya se han otorgado ventajas y en aquellos en los cuales se reservaron sus mercados nacionales".

Según indican, en esta área la transparencia beneficiará "también a la pequeña empresa y al potencial inversor".

Los especialistas indican que el TLC con Chile tiende "a hacer del comercio un instrumento de desarrollo más inclusivo y sostenible, de acuerdo a las mejores prácticas internacionales y promoviendo una coherencia de políticas públicas que ha sido fuertemente recomendada por los principales organismos internacionales".

Incluso, señalan que "las cláusulas referidas a materias tales como Comercio y Género, Comercio Electrónico y Asuntos Laborales tienen un enfoque cooperativo, general y muchas veces declarativo, dejando amplio espacio de política interna para determinar la mejor forma de su implementación".

Por otra parte, los firmantes hacen referencia a uno de los aspectos polémicos del TLC, que tiene que ver con la Defensa de la Competencia y Propiedad Intelectual. "También preserva los espacios de política, a la vez que promueve una cooperación internacional flexible en el combate a la concentración y el abuso de la posición dominante y promueve un marco proclive a la invención, la innovación y la competitividad, promoviendo la cooperación bilateral en torno a acuerdos multilaterales, como el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (ya suscrito por 152 países)", indican.

"En síntesis este acuerdo: consolida el espacio de libre comercio entre ambos países, haciéndolo aún más accesible para los pequeños productores y ofreciendo más certidumbres a los operadores comerciales y potenciales inversores; abarca nuevas disciplinas que tienden a dar mayor coherencia y cohesión a las políticas nacionales que acompañan al comercio internacional en busca de una mayor competitividad y desarrollo inclusivo; es compatible y refuerza los marcos multilaterales y regionales tales como la OMC , la ALADI y el Mercosur; contribuye a poner a día al Uruguay, en una práctica extendida a nivel internacional que ha llevado a la existencia hoy de 279 acuerdos bilaterales o regionales".

Asimismo, el comunicado aclara que el "Acuerdo de Libre Comercio Uruguay-Chile es una manifestación clara de la capacidad jurídica y política de la República, como estado libre y soberano de hacer ejercicio de su “jus tractatum” o derecho a contratar, para suscribir acuerdos internacionales que ofrecen oportunidades para el desarrollo económico y social del país."