Coronavirus en Uruguay
1384

Confirmados

37

Fallecidos

1157

Recuperados

Coronavirus en el mundo
20.423.897

Confirmados

744.649

Fallecidos

12.631.548

Recuperados

Editorial:Un presupuesto post pandemia
Ver editoriales anteriores
Argentina: precios al consumidor aumentaron 42,4 % interanual en julio /// El rugby posterga su regreso /// Israel y los EAU acuerdan establecer lazos diplomáticos, anuncia Trump /// Asesinaron a un hombre de un disparo en la cabeza en Piedras Blancas /// Azucena Arbeleche fue nominada para Comité de Desarrollo del BM y FMI
Opinión

24/07/2020 17:02

Rendición de Cuentas y responsabilidad

Por: Pablo Viana

La irresponsabilidad en el gasto público tiene implicancias en toda la economía, y repercute en la vida cotidiana de los ciudadanos.

Rendición de Cuentas y responsabilidad

Gastón Britos / FocoUy

Publicado: 24/07/2020 17:02

En ocasión de tratarse el proyecto de ley de Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal del año 2019, quedó de manifiesto nuevamente el saldo negativo de la gestión del Frente Amplio. En especial en el último año de gestión, tanto el resultado fiscal como otros indicadores, se desviaron seriamente de lo proyectado para dicho ejercicio.

Lo más preocupante es el abultado déficit fiscal, cuya proyección para el año 2019 era de 2,5% y en los hechos terminó alcanzando el 5% del PIB. Con este delicado escenario en las finanzas del Estado y otras dificultades como las que atravesaba el mercado laboral, el nuevo gobierno asumió para hacer frente a los problemas heredados. A dicho panorama por demás complejo, se le agregó la llegada de la pandemia, lo que claramente agravó la situación.

Indudablemente, lo ocurrido en las últimas administraciones, donde prevaleció el gasto exacerbado, el endeudamiento por encima de los topes previstos, y el incumplimiento de todo tipo de metas, nos deja una enseñanza y una advertencia contundente del camino que no se debe seguir. Muy por el contrario, debe imperar la responsabilidad en la administración de los recursos estatales, que no son otra cosa que el esfuerzo de los contribuyentes que día a día trabajan en el sector privado.

La irresponsabilidad en el gasto público tiene implicancias en toda la economía, y contrariamente a lo que se cree, no es un número aislado sino que repercute en la vida cotidiana de los ciudadanos. En los gobiernos anteriores, aumentó la presión fiscal para financiar el creciente gasto, y a pesar de que la recaudación creció considerablemente, el déficit siguió en aumento. Dicho desequilibrio entre ingresos y egresos, motivó, a su vez, contraer deuda.

Cuando el Estado sustrae recursos del sector privado, esto significa que habrá menos recursos disponibles en el bolsillo de los trabajadores y de las empresas, resintiendo el ahorro y por ende la inversión. Para que exista empleo genuino de calidad, se debe fomentar la inversión, y para ello el Estado debe ajustarse el cinturón, en lugar de trasladar sus ineficiencias a los particulares.

En síntesis, la ciudadanía optó por un cambio de rumbo en la gestión del Estado, con la esperanza de que se respete su esfuerzo y se administren responsablemente los recursos públicos. Corresponde entonces hacer honor al mandato de la ciudadanía y demostrar que a partir de ahora se actuará con rigurosidad, a diferencia de lo ocurrido en los últimos años.