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Opinión

17/03/2020 16:24

Urgencia, libertad y responsabilidad

Por: Pablo Viana

Es de vital importancia comprender que el aislamiento voluntario es determinante para que la evolución de la pandemia tenga menor impacto.

Urgencia, libertad y responsabilidad

Gastón Britos / FocoUy

Publicado: 17/03/2020 16:24

En los últimos días, como era de esperar, el virus que tiene en vilo a gran parte del mundo llegó a Uruguay. Evidentemente era muy difícil que nuestro país quedara exento del contagio de esta pandemia, por lo que era cuestión de tiempo llegar a la constatación de los primeros casos en nuestro territorio.

Ante este escenario previsible, las medidas de gobierno tendientes a la mitigación del impacto de la pandemia deben revestir el carácter de urgente, tal como es el caso del cierre de fronteras que debe ser total y no parcial. La celeridad en la ejecución de estas decisiones es clave ya que la eficacia de las mismas está directamente relacionada con el aspecto temporal, y si no se llevan a cabo en el momento pertinente, sus efectos no serán los deseados. Es por ello que el gobierno debe extremar los controles fronterizos de inmediato.

Asimismo, teniendo en cuenta el tremendo impacto en la salud pública que estas circunstancias generan, la comunicación a la población por parte de las autoridades sanitarias debe ser categórica al transmitir la imperiosa necesidad de que la población se quede en sus domicilios, ya que se trata de la más eficiente medida preventiva contra la propagación del virus, el contagio y la enfermedad. Por su parte, el Poder Ejecutivo también debe insistir con la recomendación a los ciudadanos de permanecer en el hogar todo el tiempo que se pueda.

Indudablemente esta situación de extrema gravedad para la humanidad y para nuestra Nación en particular, supone un gran desafío para todos, y en especial nos invita a la reflexión sobre dos conceptos que están intrínsecamente ligados: libertad y responsabilidad.

Es notorio que más allá de las medidas que tomen las autoridades, cada persona debe ser consciente de que su conducta a título individual puede dañar a otras, y por tanto es fundamental actuar con la ética de la responsabilidad. Es cierto que durante un tiempo ciertas libertades como la de circulación o reunión pueden verse momentáneamente restringidas, pero está comprobado que evitar la concentración de personas es el método de prevención más efectivo para evitar la propagación del virus y su consiguiente contagio.

En tal sentido, es de vital importancia comprender que el aislamiento voluntario en estos días es determinante para que la evolución de la pandemia en Uruguay tenga menor impacto en los centros de salud, y evitar el colapso de los sistemas de atención médica.

Si bien en la mayoría de los casos la enfermedad no tiene consecuencias mortales, lo que agrava la situación es que ningún sistema de salud está preparado para atender tantos casos a la vez. Por tanto, se deben extremar los cuidados y la prevención, y no acudir a centros de salud salvo urgencias y demás casos en que el personal médico así lo indique.

Para que la mayor cantidad de gente posible pueda quedarse en sus casas, tanto el Estado como el sector privado debe facilitar los mecanismos para que ello ocurra. Si el tipo de trabajo lo permite, adoptar la modalidad home office o trabajo a distancia puede reducir sustancialmente las probabilidades de contagio, aprovechando las herramientas tecnológicas que se tienen a disposición en la actualidad.

Del mismo modo el Estado debe postergar los vencimientos y plazos de los trámites que impliquen la presencia del administrado. Se debe evitar la aglomeración de personas en espacios cerrados, ya que esto puede generar un foco de contagio e intensificar la propagación del virus. Esto incluye oficinas públicas y otros lugares de gran concurrencia como los centros comerciales.

Cabe destacar que en estos momentos de emergencia sanitaria, los servicios de salud no pueden perder tiempo en certificar trabajadores para que no concurran a sus puestos de trabajo, sino que ante una situación excepcional se debe apelar a confiar en los uruguayos y en su responsabilidad individual.

Podrá haber algún caso aislado en que se pretenda abusar de las certificaciones médicas, pero no existen recursos humanos que puedan concurrir a cada domicilio solamente para efectuar la certificación. Dicho personal médico se debe enfocar en atender los casos de enfermedad.

Al sentido de urgencia que debe guiar a las autoridades en la aplicación de las medidas concretas para combatir este fenómeno, también cabe señalar que conceptos como el de libertad y responsabilidad adquieren un rol preponderante para sortear los obstáculos que se que presentan en estas situaciones.

Queda de manifiesto una vez más que si cada uno actúa responsablemente, respetando al prójimo, la suma de cada esfuerzo individual redundará en un beneficio para la salud de la población toda. Por el contrario, si una persona es irresponsable en el manejo de una enfermedad pandémica con estas particularidades, puede lesionar la integridad física de otra, y por ello es primordial tomar conciencia de los alcances de las decisiones individuales.