Editorial: Ancap, el superávit esperado y el precio de la nafta

Editorial

8/10/2019 16:30

Editorial: Ancap, el superávit esperado y el precio de la nafta

Gastón Britos / FocoUy

¿Cuál es el miedo a abrir el mercado y competir? ¿El Ejecutivo tiene miedo que las falencias de su gestión queden a la vista de todo el mundo?

En las últimas horas el coordinador de Contenidos de la campaña de Daniel Martínez y ex director nacional de Energía, Ramón Méndez, salió a rebatir al nacionalista Luis Lacalle Pou por mencionar, en el debate de la semana pasada, que durante sus gobiernos, “el Frente Amplio (FA) aumentó las tarifas energéticas”.

Méndez sostuvo que los combustibles están más baratos que antes. Lo afirmó al explicar la evolución de los precios de la nafta y el gasoil, en pesos constantes, frente a los salarios.

Y en esa postura el FA se muestra obtuso en seguir sosteniendo su férrea postura a rechazar la libre importación, si bien ya la propia presidenta de Ancap, Marta Jara, manifestó que habría “cero problema” si el gobierno decidiera liberalizar el mercado de los combustibles como propone el programa del Partido Nacional.

Es legítimo el debate, y como en toda democracia es menester el intercambio de ideas entre profesionales en la materia. Profesionales que apenas en los últimos tiempos el partido de gobierno supo poner al frente del ente nacional.

Ahora el candidato oficialista, Martínez, vomita ideas para bajar el precio a los consumidores, dejando un gran halo de duda de porque no llevó a Presidencia estas ideas cuando comandaba las oficinas ubicadas en Avenida Libertador.

Los trabajadores de Ancap recuerdan siempre que está el “factor solidaridad” en las tarifas, y que si es necesario se debe atender pérdidas económicas por parte del ente que sirvan para que “algunos uruguayos” puedan seguir formando parte del “Uruguay productivo”. Exacto, se esmeran por ver la productividad en la pérdida.

La pregunta es una sola. Si la distribución monopólica y absoluta de Ancap es lo mejor que nos propone el mundo financiero como uruguayos consumidores, ¿cuál es el miedo a abrir el mercado y competir?

¿El Poder Ejecutivo tiene miedo que las falencias de su gestión queden a la vista de todo el mundo por solo entrar a un mercado global?

Ganaderos, arroceros, productores frutícolas y hasta los mismos importadores de maquinaria han gritado a los cuatro vientos que los costos son altos y han empezado ese grito con la “C” de combustibles. Si el oficialismo no quiere oír, no quiere decir que eso no pase.

¿Cuál es la causa de que el uruguayo sea un ser que no puede competir? ¿Cuál es el porcentaje de productos nacionales que tiene cada ciudadano en su casa? ¿La culpa es el libre mercado?

Por encima de Uruguay hay más de 25 países con precios de gasolina y diésel bastante más altos. O leído al revés: hay más de 150 países donde el eje de la productividad es más barato, y adivinen....no todos tienen petróleo y menos refinerías.

Por supuesto que la defensa de las industrias uruguayas debe ser una política de Estado pero no en base al hermetismo político, la realidad como pequeña nación exige que seamos competitivos con políticas que hagan al Uruguay grande y mirando afuera de las ventanas de algunas oficinas en La Teja.

Ancap hoy da un superávit de casi 100 millones de dólares con su monopolio y gracias. Un coloso tan grande que lo vemos en cada esquina y donde personal del gobierno actual perdió ocho veces más.

Luego de tanto esfuerzo de tapar años de fiestas incorrectas y de ineptitudes. Por ejemplo, nadie se queja que Antel tenga competencia en sus servicios ni nadie en sus cabales pondría el grito en el cielo si viniera una empresa extranjera a regenerar el tren en Uruguay mas allá de la inoperancia actual de la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE).

Hubo un cambio a un mundo de competencia y eso mejora. Si no entendemos eso sigamos remando contra la corriente... cinco años más contra el mundo.