Abreu será jugador-técnico sin afiliarse al gremio de entrenadores

Por: Jorge Savia

Deportes

14/01/2020 09:38

Abreu será jugador-técnico sin afiliarse al gremio de entrenadores

FocoUy

El caso, excepcional para extranjeros, no lo es tanto entre uruguayos, pero el Código de Ética de AUDEF condena el doble rol.

Sebastián Abreu va a ser entrenador y futbolista de Boston River, protagonizando una situación que parece ser de carácter excepcional si se tiene en cuenta la cantidad de antecedentes de extranjeros -al menos de primer nivel, como el “Loco”- que dirigieron y jugaron al mismo tiempo, pero que tratándose de uruguayos ya no lo es tanto.

Es que, en realidad, son sólo ocho los extranjeros destacados que cumplieron el doble rol de técnico y jugador: el húngaro Ladislao Kubala entre 1962 y 1964 en Barcelona, el galés Ryan Giggs en Manchester United, el argentino Sergio “Checho” Batista en 1999 en All Boys, el holandés Ruud Gullit desde 1996 a 1998 en Chelsea, el italiano Gianluca Vialli en 1998 y 1999 también en Chelsea, el inglés Paul Ince en la temporada 2006/2007 en el Macclesfield Town de una divisional de ascenso del fútbol británico, el liberiano George Weah entre 2000 y 2002 en la selección de Liberia, y el brasileño Romario entre octubre de 2007 y enero de 2008 en Vasco da Gama.

En cambio, los uruguayos que vivieron la misma experiencia, contando la que el propio Abreu tuvo en el Santa Tecla de El Salvador, al que sacó campeón de copa de dicho país en mayo del año pasado, fueron nada más ni nada menos que 30.

En ese plano, según datos aportados a ECOS por Ariel Longo, actual DT de las selecciones femeninas de Uruguay, presidente de la Asociación Uruguaya de Entrenadores de Fútbol (AUDEF), fue Juan Carlos Bertone, zaguero de Wanderers que en 1911 fue contratado como DT por el Americano de San Pablo, pero no aceptó emigrar y firmar contrato hasta que la dirigencia del club carioca no le aseguró que, además de dirigir, también podía seguir jugando.

A partir de ahí, entonces, incluyendo al propio Bertone, la lista es larga:

1) Bertone, que fue uno de los zagueros de Uruguay en la legendaria tarde del 15 de agosto de 1910, cuando la selección vistió por primera vez en la historia la camiseta celeste al vencer por 3 a 1 a su similar de Argentina en la cancha de Belvedere, por entonces propiedad de Wanderers, jugó y dirigió en el Americano en 1912 y 1913, en el América de Rio de Janeiro en 1914, en el Pelotas de Rio Grande del Sur en 1915, y desde 1916 a 1920 en el Santos. Después, ya sólo como entrenador, dirigió a Chile en los campeonatos sudamericanos de 1920 y 1922.

2) Pedro Mazullo fue delantero de Nacional, Peñarol y Central, y luego en Brasil cumplió el doble rol de técnico y jugador en Sport Recife en 1919, en el Americano de Rio de Janeiro desde 1921 a 1923, y en el Bahiano de Bahía entre 1925 y 1927.

3) Eduardo Garibotti jugó de zaguero en Universal y ejerció como entrenador y a la vez fue también futbolista en Gremio de Porto Alegre en 1919.

4) Romeo Parravicini, fue zaguero de Wanderers, y luego cumplió la doble función en Perú: Círculo Sportivo Italiano de Lima en 1927 y Alianza en 1928.

5) Jaime Gandra fue zaguero del Solferino, y se desempeñó como entrenador y jugador en el América de Recife en 1927.

6) Carlos Viola jugó de volante en Universal y luego fue técnico y futbolista en Sport Recife en 1928 y 1929, y en Náutico de la misma ciudad en 1930.

7) Conrado Ross fue volante de Peñarol y luego jugó y dirigió al Urania Geneve de Suiza en 1932 y al Sochaux Montpellier de Francia en 1934 y 1935.

8) Félix Magno fue volante de Nacional, y se desempeñó como técnico y jugador en Internacional de Porto Alegre en 1940, en Cruzeiro en 1941 y en el Avaí en 1943.

9) Graciano Acosta era volante en Tacuarembó, desde donde emigró directamente a Brasil, y allí cumplió la doble función en América de Natal en 1939 y 1940, y en el Ferroviario de San Pablo en 1941.

10) Pedro Tiller fue un defensa que no tuvo ninguna actuación en clubes profesionales uruguayos, y en 1945 jugó y también dirigió -aunque sólo por un partido- a Excursionistas de Buenos Aires.

11) Rafael Sansone fue volante de Peñarol y tras jugar en el Bologna entre 1931 y 1945, jugó en el Nápoli y también fue su entrenador en 1945 y 1946.

12) Maximiliano Faotto fue zaguero en Racing, y jugador y técnico en Italia: desde 1945 a 1948 en el Palermo, y en 1948 en el Nissena.

13) Salvador Rubilar jugó como delantero en Peñarol, y fue técnico y jugador del Guarany de Bagé en 1949 y 1950.

14) Héctor Scarone, que jugó como delantero en Nacional Barcelona, Inter de Milán, Palermo y Wanderers, fue junto a José Nasazzi el futbolista uruguayo más laureado de la historia, pues salió campeón olímpico en 1924 y 1928, campeón mundial en 1930, y campeón sudamericano en cuatro oportunidades. Además, se le consideró el mejor jugador del mundo hasta la aparición de Pelé en 1958 y es, por sus conquistas y virtudes futbolísticas individuales, el mejor jugador uruguayo de todos los tiempos. En 1951/1952 dirigió al Real Madrid, cumpliendo la doble función de entrenador y jugador cuando un futbolista no se presentó a la disputa de un par de partidos de una gira realizada en la pretemporada.

15) Héctor Sena Puricelli, en Italia llamado Ettore Puricelli, fue centrodelantero de River Plate y Central, y entre 1938 y 1951 jugó seis años en el Bologna, cuatro en el Milan y dos en el Legnano, habiendo sido goleador del “calcio” en dos temporadas: 1938/1939 y 1940/1941. Como entrenador del Milan salió campeón italiano en 1954/1955, pero antes fue técnico y jugador en la temporada 1950/1951, la última previo a su retiro, actuando en el Legnano.

16) Sergio Rodríguez, hermano de Héctor, más conocido como “Ciengramos”, fue delantero de Nacional y en las temporadas 1955/1956 y 1956/1957 fue jugador y entrenador en el Hércules de Alicante, en España.

17) José María “Chema” Rodríguez fue zaguero de Wanderers y el Nápoli de Italia, y en 1957 jugó y dirigió en México, primero en Morelia y luego en Irapuato, donde se retiró como futbolista para comenzar una dilatada y proficua trayectoria como entrenador, en el marco de la cual salió campeón en Ecuador y Paraguay, fue técnico de las selecciones de ambos países y también de Peñarol en 1974.

18) Rodolfo Ghizzoni fue un zaguero que no registró actuación en el fútbol profesional de nuestro país, pero fue entrenador y jugador en el Flamengo de Rio Grande del Sur (actual Caxías), Brasil, en 1959.

19) Carlos Miloc fue centrodelantero de Nacional, y se desempeñó como jugador y entrenador al mismo tiempo en el Morelia de México en 1961.

20) Julio César “Poroto” Britos fue puntero derecho en Peñarol, Real Madrid y la selección de Uruguay, con la cual conquistó el Mundial de 1950, aunque no llegó a jugar pues era suplente de Alcides Ghiggia, y fue técnico y futbolista a la vez en el Deportivo Portugués de Caracas Venezuela, en 1961.

21) Raúl Bentancor fue un exquisito N° 10 de Danubio que, antes de convertirse en exitoso técnico de las selecciones juveniles de Uruguay entre 1976 y 1981, y también de la mayor en el año citado en último término, pasó por el fútbol de Brasil, donde jugó y dirigió al mismo tiempo en el Sport de Recife, doble rol que cumplió en 1962 a raíz de una enfermedad que marginó al entrenador de entonces.

22) Juan Eduardo Hohberg fue delantero de Peñarol y de la selección de Uruguay en el Mundial de 1954 que se disputó en Suiza, y también dirigió a “la Celeste” en el Mundial de 1970 que se jugó en México y en las Eliminatorias para el de Argentina 78; en 1962 y 1963 se desempeñó como entrenador y jugador del Deportivo Cúcuta, en Colombia.

23) Walter Taibo fue arquero de Bella Vista, Nacional, Huracán de Argentina, Wanderers, Peñarol y Sud América, y actuó como entrenador y jugador a la vez en tres ocasiones: Bella Vista en 1962 y 1963; Wanderers, en 1965; y en Sud América en 1968.

24) Manuel Arias fue arquero de Central, y cumplió el doble rol en Unión Deportiva Canarias de Venezuela en 1968.

25) Alcides “Cacho” Silveira fue entre 1956 y 1969 zaguero izquierdo y volante de Sud América, Independiente de Avellaneda, Barcelona, Boca Jrs. y Nacional, y en 1959 jugó en la selección de Uruguay que ganó el Sudamericano de Guayaquil, en Ecuador, donde fue nominado como el mejor jugador del campeonato. Asimismo, entre el 27 de octubre de 1967 y el 7 de abril de 1968 fue entrenador y jugador de Boca Jrs.

26) William Martínez, campeón mundial en 1950 con Uruguay, fue zaguero derecho de Racing, Rampla Jrs., Peñarol, Junior de Barranquilla, Fénix y Central Español, y también de la selección celeste que disputó el mundial de 1954 en Suiza. Se desempeñó como técnico y jugador en 1965/1966 en Rampla Jrs., en 1967 en Junior de Colombia, y en 1969/1970 en Fénix.

27) Juan Carlos Leiva fue arquero de Nacional, Independiente de Avellaneda y Rampla Jrs., y también cumplió la doble función como técnico y futbolista en el Estudiantes de Mérida, Venezuela, en 1971.

28) Eduardo García fue arquero de Peñarol, Cerro y Nacional, antes de emigrar al fútbol de Ecuador, donde fue entrenador y jugador del Emelec de Guayaquil en 1979.

29) Juan Ramón Carrasco fue delantero entre 1973 y 2002 de Nacional, River Plate y Racing de Argentina, Universidad Autónoma de Guadalajara, Danubio, Cádiz de España, River Plate, Peñarol, Sao Paulo, Bella Vista, Marítimo de Venezuela, Rampla Jrs. y Rocha, siendo en este último en donde fue futbolista y ejerció como entrenador al mismo tiempo en 2000/2001.

El caso de Sebastián Abreu en Boston River, donde en 2020 repetirá la exitosa experiencia que tuvo en el Santa Tecla de El Salvador el año pasado, no resulta tan excepcional ni extraordinario, al menos considerado en el contexto general de situaciones similares protagonizadas a lo largo de la historia por los uruguayos.

Igual, pese a esa “normalidad”, el “Loco” no se afiliará por ahora a la Asociación Uruguaya de Entrenadores (AUDEF) para no crearle dificultades a la gremial y seguramente lo hará recién cuando se retire como jugador y siga siendo solamente entrenador, algo que ocurrirá a corto o mediano plazo.

Es que, según precisó Ariel Longo a ECOS, el artículo 7 del Código de Ética de AUDEF, aprobado por asamblea en 1973 y luego refrendado a través de esa misma vía en dos oportunidades, condena a aquellos socios que cumplan con la doble función de entrenador y jugador, motivo por el cual Carrasco tampoco estuvo afiliado a la gremial cuando dirigió y jugó en Rocha F.C. hace ya 19 años.

Más allá de este aspecto, que en el caso de Boston River quedará formalmente salvaguardado por la circunstancia de que quien figurará como entrenador en el formulario oficial de cada partido será el asistente técnico del minuano, hay algunas anécdotas que revelan que, en un sentido u otro, y en mayor o menor medida, el desempeño del doble rol no siempre es fácil de llevar a cabo.

Por ejemplo, el 1° de julio de 1962, Barcelona empató 1 a 1 con Peñarol en el estadio Centenario, al cabo de un partido que el club español vino a jugar en Montevideo como parte del pago por el pase de Luis Cubilla, quien había sido adquirido por los catalanes a los aurinegros a principios de aquel año.

En tiempos donde las informaciones acerca del fútbol europeo no llegaban al Río de la Plata con la frecuencia y profusión de detalles que en los días actuales, promediando el segundo tiempo se levantó un creciente murmullo de estupor en la tribuna y platea América, pues el público ubicado en dichas localidades captó con cierto asombro que el técnico del equipo visitante comenzó a bajarse el pantalón como si fuera a desnudarse.

Sin embargo, aquel no se trataba de un espectáculo de “streap tease” en medio de otro de fútbol, sino de una decisión adoptada por Ladislao Kubala: el fenomenal entreala derecho que había sido figura en “el partido del siglo” que Hungría le ganó por 4 a 2 en un alargue a Uruguay en semifinales del Mundial de 1954, militó en el Barcelona entre 1950 a 1962 y luego fue su entrenador desde este último año a 1964, motivo por el cual aquella tarde -para asombro de la gente que concurrió a ver el amistoso con Peñarol- decidió hacer un cambio y terminó jugando.

Algo más acá, en 1968, Alcides Silveira fue designado técnico de Boca Jrs. en sustitución de Adolfo Pedernera, y como “Cacho” era una figura importante desde hacía cinco temporadas y su vigencia se mantenía inalterable, no dejó de jugar para asumir el cargo.

Según contó el propio protagonista a este periodista en un asado compartido muchos años más tarde, cuando el plantel de Boca -plagado de estrellas- y el nuevo técnico iban subiendo por la escalera del túnel que comunica el vestuario del local en “La Bombonera” con la cancha para empezar la primera práctica, Ángel Clemente Rojas se dirigió a quien hasta un día atrás había sido su compañero y, con el clásico perfil del N° 10 moñero y hábil surgido en los potreros de una “villa miseria” de los suburbios de Buenos Aires, empezó diciéndole: “Vo’, ‘Cacho’; ante lo cual el entrenador desempolvó un término ya utilizado por aquellos años en España y le contestó serio: “¡Mister! ¿Cómo ‘vo’ Cacho’?”.

“Rojitas”, por entonces, era el máximo ídolo de la hinchada, verdaderamente intocable, y aquel “planchazo” inicial pareció dejarlo marcado, tanto como al uruguayo, que seis meses después fue destituido por la falta de resultados favorables.

Ya a principios de este siglo, en una calurosa tarde de 2001, Nacional -con Hugo De León de técnico- fue a jugar por el Campeonato Uruguayo al estadio “Mario Sobrero” de Rocha frente al equipo local, donde jugaba y dirigía Juan Ramón Carrasco.

Promediando el primer tiempo, ya con los tricolores en ganancia y sin que el Rocha F.C. -con Carrasco de titular- consiguiera un nivel de funcionamiento aceptable, la hinchada del dueño de casa entró a impacientarse.

En esas circunstancias, entonces, al lado de este periodista y en medio de la tribuna oficial totalmente colmada, se paró de improviso un señor alto, “cuadrado”, con cara de enojado, y mirando directo a la cancha gritó con la forma tradicional que tienen los rochenses para expresarse: “¡Juan Ramón…! ¡Quítate tú!”