Así vivieron el empate clásico los dirigentes de Peñarol y Nacional

Deportes

12/05/2019 19:26

Así vivieron el empate clásico los dirigentes de Peñarol y Nacional

Giuria fue muy crítico con el árbitro mientras que Decurnex y Balbi elogiaron a sus jugadores; Catino dijo que el resultado es "anecdótico".

A la salida del palco 803 del estadio "Campeón del Siglo", Raúl Giuria -dirigente tricolor y ex integrante de la Mesa Ejecutiva de AUF- se mostró más enojado que conforme con el empate.

El directivo dijo a ECOS que "al haber jugado Nacional todo el segundo tiempo con 10, no está mal el empate; pero...que me disculpe Ostojich (el árbitro), debió haber expulsado también a Gargano".

Giuria explicó su molestia, diciendo que "en la jugada que recibió tarjeta amarilla Amaral, debió también tener tarjeta amarilla Gargano".

El directivo, siempre visceral,  enfatizó que "yo le pido al Colegio de Árbitros que mire la jugada y le pregunte a Ostojich y al cuarto árbitro por qué no le sacó amarilla a Gargano, cuando le metió un codazo brutal a Amaral".

"Después le mostró amarilla a Gargano, pero si le hubiera sacado la primera, ahí Gargano se hubiese ido expulsado", agregó.

El presidente tricolor José Decurnex también habló con ECOS y dijo: "Un empate no se festeja, pero por cómo se dio el partido, y sobre todo por el 2° tiempo, por la expulsión de Bergessio, estoy orgulloso del equipo, y satisfecho con el resultado".

Alejandro Balbi, vicepresidente de Nacional afirmó: "No festejo, pero estoy contento, pues fue un partido muy difícil, pero por la expulsión del capitán (Bergessio) y la lesión del 'Chori', era un segundo tiempo muy complicado".

El vicepresidente de Peñarol, Rodolfo Catino, no se fue conforme con el resultado deportivo del clásico, pero si porque en el Campeón del Siglo "todo transcurrió en paz, y contra lo que opinaban muchos, les demostramos al mundo que no sólo se puede cambiar para atrás, sino que también se puede cambiar para adelante".

"Para nosotros, aunque es claro que nos hubiera gustado ganar, el resultado es anecdótico", dijo.

Catino hizo notar que "en los países vecinos los clásicos se juegan sin público visitante, y demostramos que en Uruguay sí se puede".

El vicepresidente aurinegro reconoció que el partido "fue con 2.000 personas nomás de Nacional, pero esto es un primer paso; es lo que yo siempre digo: lo único permanente en esta vida es el cambio. Ahora, se puede  cambiar para bien o para mal, está en nosotros los dirigentes la responsabilidad de mandar estos mensajes".