Paranaense goleó sin piedad a Peñarol y lo dejó sin Copa Sudamericana

Por: Brahian Kuchman
Publicado: 7/08/2018 21:37
Paranaense goleó sin piedad a Peñarol y lo dejó sin Copa Sudamericana
EFE.

El equipo brasileño confirmó su superioridad tras golear 4-1 al aurinegro en su casa y con un global de 6-1 a su favor, clasificó a octavos.

Peñarol vivió otra noche de terror en una Copa internacional. Fue goleado 4-1 ante Atlético Paranaense en el Campeón del Siglo por el partido revancha de la Sudamericana, y otra vez, el sueño aurinegro se esfumó apenas en el comienzo del torneo.

Todo lo contrario el Paranaense, que pese a ubicarse en las últimas posiciones en el Brasileirao, revivió sus esperanzas en este torneo internacional y avanzó a los octavos de final.

Peñarol preparó el Campeón del Siglo y con la ilusión de revertir el 0-2 adverso registrado en la ida, salió a buscar el resultado. El aurinegro le puso intensidad desde el inicio y salió a ganar el partido. Tanto fue así, que al minuto de juego Gonzalo Freitas sacó un potente remate, que despejó el arquero Santos y por muy poco no fue gol.

Sin embargo, todo cambió a los 6 minutos cuando Leo Pereira aprovechó una pelota en el área y definió contra el vertical. Fue el 1-0 para el equipo brasileño y la desazón para el aurinegro, que se vino abajo anímicamente.

Si había algún factor prohibido a tener en cuenta para Peñarol era justamente recibir un gol, porque ello lo obligaba a convertir cuatro para poder avanzar.

Lo cierto, es que la defensa aurinegra se descuidó, las precauciones a la hora de marcar quedaron de lado y en apenas 6 minutos de juego, se vio en una película casi imposible de remontar.

Peñarol recibió un baldazo de agua fría cuando algunos jugadores todavía no habían tocado la pelota, aunque de todos modos intentó tomar impulso para reaccionar y fue en busca del empate. Adelantó todas sus líneas sobre el arco rival pero le costó una enormidad elaborar situaciones claras y más aún, ser vertical en su juego.

A partir de ahí, el aurinegro comenzó a jugar contra el resultado, la ansiedad y el nerviosismo. Las cosas no le salieron y ello repercutió desfavorablemente en sus jugadores.

Colmado de impotencia por no poder profundizar ni clarificar sus ideas, comenzó a lanzar centros al vacío por el lado de Giovanni González y a rematar desde afuera del área sin mayor peligro.

Paranaense, por su parte, estuvo replegado en toda la parte inicial pero encontró la fórmula para incomodar a su rival de contragolpe y encontrar al aurinegro mal parado en defensa.

Ambos equipos se fueron al vestuario con sensaciones muy diferentes. Paranaense, con el resultado a su favor siendo muy eficaz en su juego, mientras que Peñarol se fue ofuscado y con la necesidad de marcar cuatro goles en el complemento.

El hincha aurinegro esperaba la reacción de su equipo para el segundo tiempo y auguraba poder ver otra actitud de la que mostraron sus jugadores en el comienzo.

Sin embargo, la poca esperanza que todavía le quedaba al aurinegro se terminó de esfumar a los 51’ cuando Marcinho aprovechó otro regalo defensivo y puso el 2-0.

Como si estuviera viviendo una película de terror, el aurinegro quedaba a cinco goles de la anhelada clasificación. La historia terminaba antes de lo previsto para la sorpresa de todos los hinchas locales presentes.

Si bien el gol del “Cebolla” Rodríguez a los 61’ le puso una cuota de esperanza tras quedar 1-2, la noche estaba predestinada para el conjunto brasileño porque seis minutos más tarde, Nikao selló el 3-1 para los de Tiago Nunez.

De ahí en más, fue todo nervios y frustración para Peñarol, que nunca encontró la fórmula ni el camino para resolver el partido. Incluso, para colmo del aurinegro, recibió un cuarto gol por medio de Bruno Guimarães en la hora, para terminar de aniquilar sus posibilidades.

Peñarol quedó eliminado y vivió una película de terror de la que nunca despertó. Mostró una defensa con errores y muchos desaciertos, un medio campo que le costó la recuperación de pelota y un ataque sin profundidad. Fue un equipo desconocido, sin reacción y que le costó encontrar el rumbo.

Atlético Paranaense cerró un triunfo implacable y redondeó un global nada menos que de 6-1 para avanzar a octavos de final.