Ganar es prioritario. Jugar bien es necesario

Por: Daniel Rodríguez
Publicado: 6/09/2016 06:21
Ganar es prioritario. Jugar bien es necesario
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La selección uruguaya va por su cuarto triunfo en el Centenario. Ya derrotó a Colombia, Chile y Perú.

Uruguay recibe a Paraguay por la octava fecha de las eliminatorias para Rusia 2018 en el Estadio Centenario.

La desalentadora actuación de la selección uruguaya ante Argentina en Mendoza encendió una luz amarilla sobre la actualidad del equipo. El juicio no se reduce a un partido donde Uruguay no aprovechó mejor las condiciones favorables que tuvo, sino a la tendencia de bajos rendimientos individuales y el mal funcionamiento del ataque, que se viene manifestando desde la Copa América Centenario.

Uruguay tuvo 45 minutos un hombre más, ante una selección argentina que jugaba su primer partido del ciclo Bauza, sin ser capaz de crear un puñado de jugadas para asistir a Suárez o a Cavani. La celeste se estrelló contra el muro defensivo argentino, apelando a los pelotazos o a forzados intentos de encarar mano a mano.

Sin embargo cabe poner las cosas en contexto. Perder con Argentina de visitante, aún en este momento de los albicelestes, era un resultado probable. Además no se llegó aún a la mitad de la eliminatoria y Uruguay sigue en zona de clasificación a un punto del líder. Por eso lo central no es la consecuencia de una derrota que no duele mayormente en la table, sino las causas que provocaron que el equipo rindiera por debajo de lo esperado.

Ante Argentina no se trató de una falsa actuación del por entonces líder de la eliminatoria. Fue la confirmación del bajón en el juego de ataque, algo que se fue esbozado en marzo ante Brasil y Perú por eliminatorias y quedó en evidencia en la última Copa América. De mitad de cancha hacia adelante no hubo juego asociado, se tomaron malas decisiones y bajó el promedio de gol del equipo. Hoy ante Paraguay, para mantener la buena racha de resultados logrados en casa y recuperar la confianza, eso tiene que cambiar.

Más profundidad, más velocidad, ¿más posesión?

Para cualquier equipo “jugar bien” es prevalecer en todos o casi todos los aspectos del juego, de acuerdo a las características de sus jugadores. Para Uruguay "jugar bien" es repetir lo que ya mostró en varios partidos de la eliminatoria, sobre todo ante Colombia y Chile: Equipo corto, disciplina táctica para presionar o retroceder, solidaridad para marcar y ofrecer la descarga, salida rápida por los costados, dominio del juego aéreo y contundencia.

Ante Argentina la semana pasada y en la Copa América 2016, abundo el pelotazo en ataque como método y no como recurso. En la salidas por las bandas no hubo velocidad. El manejo de pelota en tres tiempos (recepción, control y pase) terminaba con maniobras anunciadas y ayudaba al anticipo de los rivales, desaprovechando el ataque a espacios libres y la creación de circuitos. En Mendoza, hasta que entró Gastón Ramírez, nadie asumió la conducción del ataque y la pelota terminó muchas veces en los pies de Fucile, Silva o Corujo, que en general culminaron mal cada maniobra.

En el caso de Suárez, pese a su voluntad de ir a todas, terminó haciendo “una de más” en un par de jugadas donde pudo haber probado al arco, mientras que para Cavani fue uno de esos partidos en donde las obligaciones tácticas pesan tanto que termina desgastado y lejos del arco.

Para el partido ante Paraguay, Tabarez apelará a Cristian Rodríguez por izquierda para darle circulación y velocidad a esa zona, algo que no pudo plasmar Lodeiro. Con el ingreso de Ramírez como volante de armado, el técnico le da la confianza para concretar desde el vamos lo que intentó el zurdo en Mendoza. Ramírez terminó siendo el único que buscó pases entrelineas para los puntas, abrir la cancha en mejores condiciones para la subida por los laterales y animarse a pegarle de media distancia.

El ingreso de Ramírez desplaza a Corujo al lateral derecho, por lo que delante de Muslera estarán el propio Corujo, Giménez, Godín y Gastón Silva. En el medio irá Sánchez volcado a la derecha y Arévalo Ríos como volante central, junto al “Cebolla” y Ramírez. En el papel Suárez y Cavani irán como puntas, aunque en el caso del delantero del PSG, no hay que descartar que Tabarez lo ubique unos metros atrás sobre la izquierda, para que se encargue de ser el primer obstáculo para las subidas de Moreira. Con este esquema, Uruguay se presenta de forma más ambiciosa, con mayor capacidad para tener la pelota y alternativas para la construcción del juego ofensivo.

Pero para llenar de contenido esta idea son esenciales los intérpretes. Sánchez deberá levantar su nivel, mostrar más precisión con la pelota y animarse a pisar más el área rival, tal como lo mostró en River Plate. Otro aspecto importante para el volante es recuperar la eficacia en su pegada en las jugadas de pelota quieta. Gracias a sus ejecuciones vinieron goles determinantes para ganar partidos.

Rodríguez deberá ser inteligente para romper la línea del medio de Paraguay en condiciones ventajosas, evitando ir a chocar contra sus marcadores. La maniobra del gol ante Perú, que inició tocando con Suárez y culminó Cavani, es un ejemplo de lo que se necesita de él. De Ramírez se espera que confirme lo que insinuó en Mendoza. La interrogante pasa por su irregularidad con la celeste, motivo por el cual que no se consolidó aún como una de las primeras alternativas de la selección.

En cuanto a los puntas, tienen capacidad de sobra para resolver cualquier situación favorable. En el caso de Suárez, sus compañeros saben que puede transformar una pelota casi perdida en una chance de peligro. Sin embargo no se debe abusar de los envíos largos, obligándolos al desgaste. Se necesita una lectura correcta de lo que cada jugada permite y elegir bien que hacer en cada situación.

Un visitante renovado

La vuelta de Francisco Arce al banco paraguayo fue con triunfo ante el bi-campeón de América en Asunción. El fundamento de la victoria estuvo en la eficacia para lograr dos goles en 10 minutos, ejecutando de una estrategia que desgastó a Chile desde el arranque del juego. Con el triunfo Paraguay quedó con 12, fuera de zona de repechaje, pero solo a dos puntos del líder Argentina.

Contrario a lo que podía pensarse, Paraguay no se tiró atrás para aguantar el toque de pelota chileno, sino que salió a presionarlo en la salida del área, principalmente a través de Lezcano. En el achique de espacios, sin perder el orden de sus dos líneas de cuatro, Paraguay partió el medio chileno y sacó una rápida ventaja con un gol de larga distancia y otro en segunda jornada tras un corner.

Lo mejor de Paraguay fue el despliegue de sus puntas Lezcano y Santander y las incursiones por derecha del lateral Moreira, que subió mucho y con buen criterio. Moreira fue apoyado por Ayala, que lo asistió muy bien y fue muy eficiente en todos los relevos. Tan cierto como esto es que Paraguay fue un equipo rengo, ya que por izquierda el lateral Candia apenas se proyectó, al tiempo que Romero, que jugó como volante por esa zona, tenía la tendencia a cerrarse o encarar en diagonal y no desbordar.

Arce confirmó en el arco a Diego Barreto. En defensa el único cambio será el de Aguilar por el primer zaguero central Gómez, suspendido, quien acompañará a Da Silva. Por los laterales repetirán Moreira y Candia.

En la segunda línea de cuatro, se confirma a Ayala y a Óscar Romero. Ortigoza ingresará por el suspendido Rojas y seguramente sea el volante más retrasado, función que ante Chile fue de Cristian Riveros, La prensa de Paraguay especula entre Santa Cruz o Ángel Romero (hermano de Óscar) como alternativa de ataque junto a Lezcano, en lugar de Santander. El primero es un experimentado hombre de área y asegura altura para las situaciones de pelota quieta en ataque y defensa. Si juega Romero, Paraguay tendrá más velocidad y juego por afuera.

De acuerdo a los planteos previos, será Uruguay el que irá a proponer en campo contrario, algo que no es común. En el caso de Paraguay se insinúa que no saldrá a presionar como lo hizo ante Chile, sabiendo que lograr un punto en Montevideo es negocio. En casa ante Colombia y Chile, Uruguay se sintió más cómodo esperando y contragolpeando. Ante Perú tuvo que salir a buscarlo y le costó mucho más.

Mantener la racha de victorias en el Centenario es la prioridad; ganando en casa la celeste se acerca de forma segura a Rusia. Mejorar el nivel de juego es necesario; en una eliminatoria con siete equipos separados por solo cuatro puntos, no alcanza solo con meter y correr.