Bolsonaro y Haddad suman apoyos y mantienen clima caldeado en Brasil

Publicado: 10/10/2018 05:52
Bolsonaro y Haddad suman apoyos y mantienen clima caldeado en Brasil

En la distribución de apoyos, Haddad pareció salir mejor parado, aunque aún es larga la cuesta que deberá encarar para dar vuelta resultados

El ultraderechista Jair Bolsonaro y el progresista Fernando Haddad, que disputarán la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, recibieron el apoyo de partidos derrotados y mantuvieron el clima caldeado, con duros intercambios de palabras.

En la distribución de apoyos, Haddad pareció salir mejor parado, aunque aún es larga la cuesta que deberá encarar para dar vuelta el resultado de la primera vuelta del domingo, en la que logró el 29 % de los votos frente al 46 % de sufragios que obtuvo a Bolsonaro.

Haddad, candidato del Partido de los Trabajadores (PT), recibió el respaldo del Partido Socialista Brasileño (PSB), una de las más tradicionales formaciones del campo progresista, que esta vez no presentó candidato a la Presidencia.

También se alineó con el PT el Partido Socialismo y Libertad (PSOL), cuyo candidato fue el activista Guilherme Boulos, que sólo recibió un 0,58 % de los votos, por lo que ese apoyo pudiera ser más simbólico que efectivo.

A Haddad aún le queda pendiente la decisión del partido del ahora excandidato Ciro Gomes, quien quedó en tercer lugar con 12,4 % de los votos y ha dado a entender que apoyará al abanderado del PT, pues considera necesario "derrotar al fascismo" que le achaca al líder de la ultraderecha.

Bolsonaro, por su parte, fue respaldado por el Partido Laborista Brasileño (PTB), una formación salpicada por numerosos escándalos de corrupción que pudiera no ser el mejor aliado para un capitán de la reserva del Ejército que promete adecentar la gestión pública.

Una de las decisiones más esperadas fue anunciada tras una larga reunión por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), uno de los más tradicionales, que finalmente optó por mantenerse neutro.

"El PSDB decidió liberar a sus militantes y a sus líderes", dijo el presidente del partido y excandidato presidencial, Geraldo Alckmin, quien el pasado domingo quedó en cuarto lugar, con un 4,6 % de los votos, pese a haber sido arropado por una coalición formada por una decena de partidos de centro.

"No apoyaremos ni al PT ni a Bolsonaro", declaró Alckmin, aunque algunos de los principales dirigentes del PSDB ya han anunciado que trabajarán en favor del polémico candidato de la ultraderecha.

Uno de ellos fue Joao Doria, quien emergió de las elecciones del domingo como una de las nuevas referencias del PSDB y disputará una segunda vuelta en búsqueda del gobierno regional de Sao Paulo.

Doria ya había anunciado su posición la víspera, cuando escribió en sus redes sociales: "Tengo lado. Tengo posición. ¡No al PT! A partir de ahora, apoyaré a Jair Bolsonaro y ganaremos en la segunda vuelta. Vamos a luchar para que la izquierda no vuelva".

Mientras los partidos que fracasaron en las presidenciales del domingo discutían sus posiciones para la segunda vuelta, Bolsonaro y Haddad mantuvieron el duro tono que ha caracterizado a este proceso electoral.

Haddad, mucho más moderado, llegó a proponer a Bolsonaro una suerte de pacto para intentar que las "reglas de la convivencia sean respetadas" en medio de la aguda polarización del país.

Sucesor como candidato del PT de Luiz Inácio Lula da Silva, en la cárcel por corrupción, Haddad dijo que intentó una "aproximación" con el ultraderechista "para acordar un protocolo ético en las redes sociales" y combatir el creciente aumento de las noticias falsas en la campaña.

Sin embargo, explicó que recibió de Bolsonaro "una respuesta del mismo nivel que el candidato".

El abanderado de la ultraderecha respondió a esas declaraciones en forma furibunda a través de sus redes sociales.

"El hombre dirigido por un corrupto me ha propuesto firmar una 'carta de compromiso contra las mentiras en internet'. El mismo que se está inventando que voy a aumentar el impuesto de renta contra los pobres. ¡Es un canalla!", escribió el capitán.

EFE