El día después de Irma según la óptica de los uruguayos en Miami

Por: Lucía Cuberos
Publicado: 11/09/2017 14:52

Gabriel Baldi

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Debido al toque de queda, las personas que debieron abandonar sus hogares para dirigirse a una zona segura, aún no pueden retornar.

Tras el paso del Huracán Irma este domingo por el sur de Florida, se vive una sensación de tranquilidad y alivio. Según contaron a ECOS algunos de los uruguayos que se encuentran en el condado de Miami, las autoridades del país actuaron muy rápidamente ante la amenaza meteorológica, razón por la que fue posible contener muchos de los daños.

“Gracias a Dios todo está bien, pero hay toque de queda en toda la Florida hasta este martes para evaluar los daños”, explicó Susana Peluffo, coordinadora general de la organización Uruguayos Unidos. Actualmente, las alcaldías se están haciendo cargo de las consecuencias materiales, así como del restablecimiento de los servicios de electricidad y agua potable que se vieron afectados en varias zonas.

Debido al toque de queda, las personas que debieron abandonar sus hogares para dirigirse a una zona segura, aún no pueden retornar a sus viviendas por orden del gobierno. Resta que se arregle los cables y el tendido de luz, que se remuevan los árboles caídos y que los bomberos evalúen las condiciones edilicias.

Según contó Peluffo, hay muchos semáforos afectados, pero las aguas ya están volviendo a su cauce. Igualmente, asegura que “está todo bien dentro de lo que puso ser”, debido entre otras cosas al rápido proceder del gobierno frente al paso del huracán.

Ella y su familia dieron alojo a Stella Fernández y sus hijos durante el paso del Irma, en su casa de Pembroke Pines, una ciudad ubicada en el condado de Broward, Florida. Están encerrados ahí desde hace dos días, pero este lunes decidieron abrir la puerta.

“Acá está perfecto, no pasó nada. Hubo daños menores, se cayó alguna ramita”, explicó Fernández. Sin embargo, aclaró que en Plantation, donde ella reside, todavía hay muchas personas sin luz. A su vez, señaló que Miami “es un desastre”, pero que no ocurrió una catástrofe como decían. “No nos agarró de frente y el huracán bajó de categoría”, sostuvo.

De todas maneras, reconoce que si bien ahí el día amaneció soleado y que nunca se vieron afectados los servicios de electricidad, hay otras ciudades cercanas que no están “tan bien”. “El pico de los vientos se dio en Miami y después el huracán se fue para el norte. No hizo lo que se pensaba, el Irma hizo lo que se le dio la gana”, aseguró Fernández, al afirmar que nadie sabía bien dónde iba a impactar.

Si bien ellos vivieron el momento con tranquilidad, deben volver a su ciudad para ver cómo quedó su hogar, al igual que el comerciante Ricardo Bernasconi. El uruguayo es dueño de un restaurant y una cafetería en la zona de Brickell, cerca del puerto de Miami. Como el local no se quedó sin luz, hoy el dueño y su familia abrieron sus puertas como un servicio a la comunidad, para atender a las personas afectadas del lugar.

“A los empleados no les podes exigir que vengan porque están arreglando sus casas después del huracán. Abrimos para ayudar, porque acá hubo muchas inundaciones por las lluvias y bastantes destrozos por los vientos huracanados”, señaló Bernasconi.

Él y su familia vivieron el huracán en Coral Gables, Miami-Dade, donde se registraron vientos fuertes pero no un destrozo tan brutal como el anunciado. Según cuenta, ahí el temporal se sintió, pero igualmente aclara que no estaban en la parte central del huracán, el cual pasó por el Golfo de México.

"Nosotros hace 25 años que vivimos acá, así que ya hemos pasado por algunos fenómenos así, ya estamos acostumbrados. Lo bravo es la gente que no ha pasado nunca por algo así, porque se asusta más”, explicó.

En ese sentido,señala que las personas pasaron muchos nervios pero ahora se vive una sensación de “tranquilidad y alegría”. “Lo importante es la vida humana, lo material siempre se recupera. Por lo que las personas que ahora están bien, ya están más tranquilas”.

Por su parte, el uruguayo Gabriel Baldi, que se encuentra en South Beach, indicó que en la zona no se registraron daños graves, aunque aún hay algunos árboles caídos y los bomberos trabajan en algunos tubos de gas dañados.

Igualmente, para entrar a la ciudad se debe presentar identificación de residencia, ya que no se permite el ingreso aún del público en general. De todas maneras, las calles ya se pueden transitar, por lo que las personas deben empezar a organizar todo para volver a sus actividades diarias.

Según los últimos registros, el Irma ha ocasionado al menos tres muertes confirmadas en Florida y antes una treintena en varias islas del Caribe.