La población más vulnerable sin interesados en trasladarla a escuela

Publicado: 13/03/2018 14:50
La población más vulnerable sin interesados en trasladarla a escuela
Victoria Parodi
Julia, hija de Victoria Parodi, alumna de la escuela.

Se abrirá una nueva licitación para transporte de la escuela 200 de discapacitados motrices. Al último llamado solo hubo un oferente.

A la escuela 200, en Ernesto Herrera y María Orticoechea, la única para alumnos con discapacidad motriz del país, asisten 110 niños, adolescentes y adultos de entre 3 y 30 años. Todos tienen un problema de leve a severo, más estos últimos casos que los primeros. Viven en todos los barrios de Montevideo e incluso en la zona metropolitana, en Canelones. La gran mayoría proviene de un contexto que suele llamarse “vulnerable”. Tanto, que la mitad no puede asistir a clases.

A través del testimonio de una madre, ECOS publicó que unos 60 chicos no han podido comenzar las clases ya que no tienen transporte para ir y volver. Esta situación comenzó a principios del año pasado y se agravó en 2018. Y tanto los padres, como la dirección de esa escuela, como el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) han llegado a una amarga conclusión: no hay empresas de transporte interesadas en esa población.

Mientras tanto, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDDHH), que en julio de 2017, emitió una resolución en la que indicó que “se ha vulnerado en parte el derecho a la educación de estos estudiantes” y que “no ha sido del todo satisfactorias” las soluciones buscadas por el CEIP. La Institución sigue atenta a esa situación, aún lejos de estar resuelta.

“Se hizo una licitación (para el transporte escolar) a fines del año pasado en el que se presentó una única empresa”, dijo a ECOS el consejero de Primaria Héctor Florit. El jerarca no ocultó su desencanto con el hecho de que se presentara un solo oferente, que ha significado el traslado a 46 alumnos. “El proceso se adjudicó en febrero, cuando correspondía… Que no se presentara más de una empresa nos afectó considerablemente la forma de solucionarlo el problema, estamos intentando resolverlo de la mejor forma”.

Delia Urgoiti, directora de la escuela 200 desde hace 11 años, maestra desde hace 30, le dijo a este portal que la institución cuenta hoy con dos camionetas privadas y un micro para llevar a los estudiantes. Sesenta alumnos no pueden ser trasladados. “Necesitamos por los menos cuatro o cinco vehículos para atender a toda nuestra población”, agregó.

Ese micro, agregó, originalmente pensado para paseos didácticos o actividades deportivas, ha debido ser reutilizado en los traslados a domicilio.

Según Florit, actualmente se están elaborando los pliegos para hacer un llamado complementario, a través del sistema de compra directa por excepción, con la esperanza de que se presente otra empresa. Este consejero hizo una gestión en una compañía local de transporte para ver si le facilitaba una unidad de forma provisoria, lo que no fue posible: en esa empresa afirmaron que no tenían un vehículo con la necesaria adaptación destinado a la responsabilidad social empresarial (RSE).

Mientras tanto, se ha buscado paliar la situación habilitando aulas para alumnos con discapacidad motriz en las escuelas 205 (de Jardines del Hipódromo) y la 240 (en el Parque Rivera). “El problema de esta población no es solo el transporte sino el tiempo. Algunos muchachos tienen que usar pañales y a veces se tienen que cruzar todo Montevideo para ir a la 200”, que queda en el Prado, afirmó Florit.

En la nota de ECOS ya publicada, se relataba el periplo una niña que para asistir a la escuela desde el Cerro, incluyendo dos ómnibus y cientos de metros en brazos de sus responsables.

“No hay ofertas de servicios, no hay empresas interesadas en trasladar a los chicos”, señaló Urgoiti. La directora reconoció los esfuerzos del CEIP, pero los resultados están a la vista, con alumnos que no pueden asistir a clase; alumnos vulnerables, para los que la socialización tiene una importancia superlativa. Para peor, no han notado mucha sensibilidad en el feedback. “El transportista con el que hablé me planteó que nadie de su personal quiere ‘manipular’ (sic) personas con discapacidad motriz. Eso por supuesto genera un plus en el pago. Pero aun así, no quieren”.

Juan Faroppa, director del INDDHH, le dijo a ECOS que están “dando seguimiento a la situación”, en contacto con las autoridades de Primaria. “Por ahora no hay nada concreto, pero estamos trabajando en el seguimiento de la resolución” de julio del año pasado. Tampoco hay todavía una solución concreta.