EEUU divulgó crítico informe sobre inseguridad y tránsito en Uruguay

Publicado: 13/02/2018 17:34
EEUU  divulgó crítico informe sobre inseguridad y tránsito en Uruguay

A través del documento advierte a quienes vayan a viajar a Uruguay sobre la inseguridad, el tránsito y la tarea de la policía en el país.

Estados Unidos advierte a los ciudadanos que viajen a Uruguay que el país ha sido catalogado por el departamento de Estado como un lugar de “alto peligro” en delitos que pueden afectar los intereses del gobierno norteamericano y señala que “el crimen sigue siendo la principal preocupación de seguridad” en el país sudamericano.

Sostiene que la policía uruguaya “hace poco para disuadir el crimen callejero y los robos”, también indica que “a veces, enfrenta escasez de recursos y financiamiento”. A su vez, critica que la ley uruguaya impide el enjuiciamiento de menores por delitos no violentos. “Muchos crímenes son cometidos por adolescentes que a menudo son liberados dentro de las 24 horas”, se subraya en un informe elaborado por el Consejo Asesor de Seguridad en el Exterior (OSAC, por sus siglas en inglés).

Igualmente, en el informe Uruguay ha sido evaluado como Nivel 1 que significa que los ciudadanos estadounidenses deben tomar “las precauciones normales”. Dentro de la escala es el grado “más bajo -o seguro- de los cuatro relativos a la inseguridad”, según había consignado Montevideo Portal.

Otro de los aspectos negativos que advierte el país norteamericano a sus ciudadanos que deseen viajar a Uruguay, es que posee una alta tasa de muertes relacionadas con el tránsito. “La mala iluminación, las marcas inadecuadas en el pavimento y las superficies deficientes de las carreteras son factores que contribuyen a los accidentes de tránsito en todo el país”.

Los delitos en la calle (robo de cartera, asalto, robo a mano armada, robo general) son “común en Montevideo”, sostiene el documento divulgado este lunes. Además, explica a los estadounidenses que durante la temporada alta de verano, el crimen generalmente migra con la población a otros destinos populares como Punta del Este o Colonia del Sacramento.

“Los delincuentes se aprovechan” de situaciones en las que los turistas portan abiertamente objetos de valor, los conductores se detienen en los semáforos con los objetos de valor visibles dentro del vehículo, las casas se encuentran vacías y los vehículos estacionados sin supervisión, continúa el escrito.
“Los delincuentes operan en las zonas turísticas populares de la capital, como Ciudad Vieja, Avenida 18 de Julio, Plaza Independencia y Mercado del Puerto, así como otras áreas populares del país. La policía generalmente aumenta las patrullas durante los períodos de alta actividad turística en estas áreas”, informa.

Aunque los uruguayos son “muy amigables”, los visitantes deben estar alertas a las personas que podrían estar intentando crear distracciones para robarlos, es otra de las recomendaciones.

Se advierte que “Uruguay continúa experimentando un nivel significativo de crímenes violentos” y, agrega: “los delincuentes están bien armados, descarados y no dudan en recurrir a la violencia si las víctimas se resisten o si la policía intenta intervenir”.

Además, cita las estadísticas del Ministerio del Interior de 2017 donde los datos arrojados demuestran que los delitos violentos, como los robos a mano armada, han disminuido desde 2016. Sin embargo, los homicidios han aumentado, y la mayoría se han producido en Montevideo.

Asimismo, indica que los “robos residenciales siguen siendo un problema en Uruguay”. Los barrios de Carrasco, Punta Carretas y Pocitos experimentan la mayor cantidad de incidentes. “La mayoría ocurren mientras los ocupantes están ausentes, tanto de día como de noche, aunque los robos de viviendas ocupadas no son infrecuentes”.

A su vez, cataloga a los barrios: Casabo, Cerro Norte, Cerro, La Teja, Casavalle, Borro, Marconi, 40 Semanas, Hipódromo, Villa Española, Malvín Norte, Bella Italia y Tres Ombúes como aquellos más peligrosos por ser donde ocurren la mayoría de los delitos violentos.

Por otro lado, la OSAC recomienda que los visitantes se alojen en hoteles de buena reputación en las zonas de Punta Carretas, Pocitos o Carrasco de Montevideo.

El transporte: otro problema para los ciudadanos estadounidenses

Para el organismo se debe tener especial precaución cuando se viaja fuera de Montevideo ya que hay un nivel reducido de patrullas policiales. Además, las rutas para viajar a Colonia, Montevideo y Punta del Este son “particularmente vulnerables debido al intenso tráfico que crea una mayor oportunidad para los siniestros relacionados con la velocidad”.

“La incidencia de accidentes de tránsito generalmente aumenta durante los meses de verano debido a un mayor volumen de turistas y el consumo de alcohol relacionado con las vacaciones”, añade.

Sin embargo, recomienda usar los taxis, los autobuses públicos,los servicios de viajes compartidos y los servicios de remise por su seguridad. Además, señala que no se han reportado problemas con el uso de Uber.

Más consideraciones: sentimiento antiamericano

“Si bien existe un sentimiento antiamericano en algunos círculos, rara vez, o nunca, toma forma violenta. Las protestas políticas ocasionales se dirigen a la Embajada de Estados Unidos. Pero la violencia política contra intereses estadounidenses ha sido mínima o inexistente en los últimos años”, indica el documento.

El malestar civil es muy raro en Uruguay. Las demostraciones a menudo se llevan a cabo en la Plaza Independencia y en la Avenida 18 de Julio. La mayoría de las manifestaciones en Montevideo son pacíficas y no violentas. Si bien el derecho público exige un permiso para demostrarlo, la policía local generalmente no lo hace cumplir.

La policía tampoco conforma

“La Policía Nacional del Uruguay tiene una fuerza de respuesta capacitada y capaz”, destaca. Sin embargo, también señala que la fuerza de seguridad es en gran medida reactiva y “hace poco para disuadir el crimen callejero y los robos”.

La OSAC también visualiza problemas en el funcionamiento de las herramientas que los ciudadanos tienen para llamar en casos de emergencia. Se continúa mejorando las capacidades para responder a los incidentes, “pero se ve obstaculizada por los altos volúmenes de llamadas que no son de emergencia”.

Según el documento cuando se llama por una emergencia hay un tiempo de espera de hasta cinco minutos antes de ser atendido por un funcionario. Además, se advierte a los estadounidenses que hay disponibilidad limitada de personal que maneje el inglés.

Por último, resalta que el tiempo de respuesta de la policía a los incidentes es generalmente rápido.