Juez: es "inaceptable y discriminatorio" que la niña no pueda hacer 5°

Publicado: 13/02/2018 13:52
Juez: es "inaceptable y discriminatorio" que la niña no pueda hacer 5°

Para el magistrado, la decisión de la institución -que es la que tendría que hacer autocrítica- vulnera los derechos de la niña.

Extrovertida, amable y de buen trato. Poseedora de buenas habilidades comunicativas y sociales. Así es definida la niña A. en el texto de sentencia del juez Gerardo Álvarez. En torno a ella ha girado la gran polémica educativa de los últimos días.

Ella es la pequeña exalumna del colegio Santa María, Maristas, que la institución decidió hacer recursar cuarto año y que la Justicia decidió promover a quinto, en un fallo inédito que ahora está siendo apelado por el centro educativo, con el apoyo del Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP) y el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza Privada (Sintep).

De acuerdo con el fallo -que data del 22 de diciembre pero recién este martes se publicara en la página web del Poder Judicial, luego que el diario El País diera a conocer el caso el sábado- A. tiene problemas de atención más no hay un diagnóstico de déficit atencional; tiene dificultades motrices -al punto de usar una tablet en clase para ayudarse en los trabajos- pero no cognitivas. Compensa sus carencias en la escritura con habilidades orales. Es, sí, dispersa; se menciona el término dispraxia, un problema psicomotriz.

El juez Álvarez fue quien determinó su promoción en contra de lo que sostenía el colegio. En su fallo, indica que en el colegio “se arribó a una decisión clara y manifiestamente ilegítima que afecta el derecho de A. a la educación, pero no en cuanto a su acceso a la misma, sino que afectó un derecho intrínseco aún más esencial de todo niño o adolescente que es la razonable expectativa de seguir avanzando en su educación y preparación”, aparejado a una “flagrante violación” a lo recomendado en el artículo 1 de la circular 119 de noviembre de 2017, que pide priorizar los "perfiles de egreso", al final de tercero y sexto de escuela, a la hora de determinar o no una promoción.

Si bien eso se recomienda, desde el CEIP se recuerda que eso no significa que no se pueda repetir otros años. De hecho, primer año es el año con más repetición: un 12% en 2016 dentro de un global de 4,7% (en cuarto grado fue inferior a tres por ciento).

El fallo destaca que, según la defensa -liderado por el abogado Bruno Rivero- a la hora de evaluar si la niña tenía que ser promovida, los informes técnicos practicados a A. fueron dejados de lado, así como la opinión de "la neuropediatra tratante”. “No es necesario ser demasiado suspicaz para entender que castigar a A con la repetición en realidad es una invitación poco elegante a cambiar de colegio”, indicó la parte, que destacó que la repetición fue informada a los padres solo diez días antes del fin del año escolar.

Por su parte, el colegio aseguró sí haber realizado las adecuaciones necesarias para considerar a A. y que la repetición fue resuelta como la mejor estrategia educativa adecuada al caso. Los reconocidos avances de la pequeña “no quieren decir que no sea muy descendido su nivel” respecto al nivel que cursa, indicaron.

El magistrado concluyó que fue "inaceptable" y "discriminatorio" indicar que la niña no puede hacer quinto año y dijo que la autocrítica le corresponde a "a propia institución".

"No surge elemento alguno que permita concluir que la menor se encuentra incapacitada para hacer frente a 5º año escolar. Afirmar de antemano que no lo puede hacer es inaceptable y discriminatorio. El déficit atencional y cierto grado de dificultad motriz no puede ser utilizado como lo hace la institución para impedir que avance en su educación escolar. Es el colegio quien debe hacer autocrítica en cuanto a que el niño no debe estar al ritmo que marque la institución, sino que debe implementar un abordaje para estar al ritmo del niño. No se puede someter a un niño a una frustración tan grande como lo es la repetición cuando la verdadera carencia es de la institución", indicó el magistrado en su fallo.

El magistrado tomó declaración de varios testigos y concluyó que "lo que se afectó es la razonable expectativa de seguir avanzando en su educación y preparación".