Robo a pacientes judiciales del Vilardebó en su emprendimiento laboral

Por: Patricia Vicente
Publicado: 19/05/2017 14:09
Robo a pacientes judiciales del Vilardebó en su emprendimiento laboral
Gentileza Selva Tabeira
Obras para el montaje del lavadero industrial

Están montando un lavadero industrial en el que trabajarán como parte de su reinserción social. Necesitan herramientas para seguir.

Una decena de pacientes judiciales del Hospital Vilardebó trabajan contrarreloj por estos días para llegar a la meta de inaugurar su lavadero industrial entre el 15 y el 30 de junio. Todavía tienen que cambiar un techo, terminar pisos, instalar máquinas y finalizar el pozo del cual extraerán el agua, pero los tiempos se complicaron porque hace una semana sufrieron un robo y se quedaron sin herramientas.

Este lavadero, que en principio trabajará para el Vilardebó y luego aspira a ser contratado por empresas privadas, es una de las fases del trabajo de reinserción social y laboral a la que apuntan las autoridades del hospital y está encabezado, con gran decisión, por la enfermera Selva Tabeira. La mujer trabaja en el centro de salud desde hace 17 años y es una convencida de que los pacientes pueden salir adelante.

“Nos entraron de noche y se llevaron todo”, contó Tabeira a ECOS. Señaló que además de complicar las tareas les generó un gran dolor, porque eran herramientas que habían obtenido con mucho esfuerzo. “Cuando todavía no teníamos la cooperativa social, hicimos el revestimiento de un consultorio odontológico de la cárcel de Punta de Rieles. No podíamos cobrar, entonces lo canjeamos por las herramientas. Y uno de los taladros lo habíamos comprado vendiendo carteritas que nos habían donado”, relató.

Pese al robo, los integrantes de la cooperativa continúan trabajando como pueden. “Un camionero amigo nos donó una amoladora chica y también vino una amiga con un martillo, una plomada y una brocha y fue una fiesta”, contó la encargada del proyecto y pidió que aquellas personas o empresas que puedan donarles herramientas se acerquen al local, ubicado en Democracia 2170 entre Nueva Palmira y Hocquart. “No importa el valor que tengan”, agregó.

Los pacientes que forman parte de este proyecto llegaron al hospital psiquiátrico tras haber cometido delitos de gran violencia y ser considerados inimputables por la Justicia. Primero se alojaron en la Sala 11, donde fueron invitados por Tabeira a integrarse al taller de arte Sala 12 y desde 2014 se fueron sumando a la Casa El Trébol, una vivienda separada del centro de salud, en la que continúan con su tratamiento y que también forma parte de las políticas de reinserción.

La última etapa del proceso será la puesta en marcha de una cooperativa de vivienda, que su creadora ya tiene entre sus planes para el futuro cercano. “Yo siempre les digo que cuando ellos entraron al Vilardebó fueron noticia muy fea, pero hoy la gente se tiene que sorprender por las cosas lindas que hacen”, dijo la auxiliar de enfermería.

Para salir adelante, explicó, lo importante es que tengan la mente ocupada y que cumplan con su medicación. “Para mí, no hay límites. De ese modo ellos pueden ser autónomos y hacer maravillas”, afirmó.

Tabeira puso como ejemplo de los avances logrados a un interno que vive en El Trébol y que no sabía leer ni escribir. “Coordinamos con la doctora, de mañana no se le daba un medicamento que producía sueño y así podía ir a la escuela. Yo lo llevaba caminando todos los días. La medicina la toma de tarde y de noche y hoy es el presidente de la cooperativa, además de trabajar todo el día para el lavadero”, relató.

“Se puede. Lo que tenemos que lograr es que el paciente psiquiátrico tenga un lugar en la sociedad y que todos los ayudemos”, agregó.

Taller Sala 12, una buena noticia en el informe de cárceles

A fines de abril, se conoció el informe 2016 sobre el estado del sistema carcelario que elabora el comisionado parlamentario Juan Miguel Petit. Allí se detallaron realidades duras, carencias y necesidades urgentes, pero también hubo un espacio reservado para las buenas noticias. Entre ellas se destacó el Taller Sala 12 del Hospital Vilardebó, que fue creado por Tabeira y contó a los futuros encargados del lavadero industrial en sus filas.

“El Taller comenzó primero como un espacio de trabajo y de enseñanza de oficios, donde sobresalieron producciones artísticas –esculturas, pinturas, artesanías, muebles- de sorprendente creatividad y belleza visual y funcional. Allí también se enseña herrería, carpintería soldadura, tallado en mármol y madera, serigrafía, albañilería”, relata el informe.

“Lo que parecía un imposible fue la meta de los impulsores de este espacio: “la recuperación de habilidades socio laborales y la reinserción comunitaria. Apuntamos al proceso de desinstitucionalización del usuario judicial, acortando los plazos de internación”, explicó Tabeira a los encargados de elaborar el documento, que destacaron su labor.

El texto resalta además la casa El Trébol, donde los pacientes viven acompañados por psicólogos. “La residencia es una casa más en el barrio y adentro el clima es hogareño y acogedor”, describe.

Finalmente, destaca que en 2016 “varios internos formaron una cooperativa para operar un lavadero industrial, paso clave para su reinserción”. “Se trata de una sorprendente experiencia que logra transformar capítulos de dolor y horror en nuevas oportunidades para vivir dignamente y en paz con los demás pese a la grave patología psiquiátrica subyacente”, concluye.