María Noel Riccetto se retira del Ballet Nacional del Sodre

Cinco Sentidos

4/04/2019 17:32

María Noel Riccetto se retira del Ballet Nacional del Sodre

La bailarina que ganó el premio Benois de Danza en 2017, el máximo galardón internacional en su rubro, dice adiós al BNS a fines de año.

La primera bailarina y máxima figura del Ballet Nacional del Sodre (BNS), María Noel Riccetto, se retira a fines de año de la compañía de danza que encabeza Igor Yebra.

Mediante un escueto comunicado el Sodre anunció que Riccetto dará una conferencia oficial el 10 de abril donde expondrá los motivos de esta decisión y le desea “lo mejor en esta nueva etapa”.

Riccetto es la máxima figura del ballet nacional en la actualidad y es dueña de una carrera que la distinguió con el máximo galardón en 2017 cuando recibió el premio Benois de Danza, el máximo reconocimiento de la disciplina.

Nacida en Montevideo, comenzó a estudiar ballet a los seis años, ingresó a la Escuela Nacional de Danza a los ocho y al Cuerpo de Baile del Ballet Nacional del Sodre en 1996.

Su carrera internacional comenzó en Estados Unidos donde viajó a perfeccionarse siendo parte del prestigioso American Ballet Theatre. En 2013 regresó para ser parte del Ballet Nacional del Sodre y encaró una cantidad significativa de espectáculos de primer nivel.

"No lo puedo creer, ¡estoy en shock! Estoy feliz, no me lo esperaba, ¡y ahora tengo que salir al escenario a saludar!", dijo Riccetto a ECOS cuando su nombre fue pronunciado como la mejor bailarina del mundo en 2017.

Ese día, en el Teatro Bolshoi de Moscú, la uruguaya competía con otras figuras máximas de la escena internacional como María Kochetkova, del San Francisco Ballet, y Ludmila Pagliero, una argentina que está en la Ópera de París.

Ese día el Auditorio Nacional del Sodre destacó que el galardón de Riccetto significa "uno de sus hitos más importantes en la historia de la danza".

La bailarina fue nominada por su rol de Tatiana en "Onegin", estrenado en el escenario del Sodre en octubre de 2016.

Dos años después del máximo galardón Riccetto se retira en el esplendor de su carrera para dedicarse, entre otros proyectos, a su academia personal.