Falta y Resto sale "ilegal" a los barrios para conquistar a la gente

Por: Danilo Costas

Cinco Sentidos

10/01/2019 08:34

Falta y Resto sale "ilegal" a los barrios para conquistar a la gente
Mujeres y hombres a pura voz: una marca registrada de Falta y Resto.

La histórica murga, que no puede salir este carnaval por un diferendo entre directores, buscará conquistar las calles con nuevo espectáculo.

No hay nada peor para un murguista que ver el carnaval desde afuera, salvo que el protagonista pertenezca a una murga con tanta historia y tan metida en el ADN de la gente que pueda montar un carnaval paralelo. Eso le pasa a Falta y Resto que, por un diferendo entre sus directores Raúl Castro y Hugo Brocos, no puede participar del carnaval 2019.

La intención de conformar un coro paritario, compuesto por hombres y mujeres al mando de la murga, fue la piedra en el zapato para que Castro y Brocos no se pusieran de acuerdo.

El rol de las mujeres en el grupo, su impronta creativa y su tonalidad coral convencieron a un director, Castro, pero no al otro, Brocos, por lo que las diferencias se hicieron insalvables y la murga se quedó afuera, pese a que el año anterior ya seis mujeres se subieron al escenario para brillar al ritmo de la murga.

Tras el desacuerdo y el duelo correspondiente, Falta y Resto mostró el perfil que mejor le calza para agregar vanguardia, revolución y tradición a su mensaje.

Así se gestó "Ilegal", el espectáculo 2019 que no competirá en el concurso oficial pero que llevará la propuesta a todos los rincones del país.

"Nos motiva el amor brutal por la gente, por lo nuestro y por lo que hacemos. Yo tengo 68 años y empecé a hacer murga a los 7, te podrás imaginar que no voy a dejar de hacer murga por un problema en el camino. Ahora hay que redoblar la esperanza y salir a la calle, yo viví épocas y años de carnaval censurado, así que esto no nos va a detener", le dijo a ECOS el histórico fundador del grupo, Raúl Castro.

Pese a que Falta y Resto es una murga familiar (la línea de Castro la siguieron sus hijos Soledad, Leandro y Felipe en diferentes roles), el legado del grupo trascendió generaciones enteras y atravesó estratos sociales.

Ese fue el motor que los impulsó a desafiar todo reglamento y salir a los barrios.

"Como no podemos concursar, no podemos salir en los tablados, eso es una traba legal que tenemos que asumir, pero la Falta como murga no podía ver el carnaval desde afuera y los pibes del grupo (sus compañeros murguistas) no podían quedar tirados. Entonces decidieron salir igual a los barrios y yo decidí acompañarlos de forma ilegal, como es el nombre de nuestro espectáculo. Vamos a desfilar por clubes, instituciones sociales, comunas barriales y pueblos del interior. Hace tres días que anunciamos esta recorrida paralela y ya tenemos más de 200 solicitudes. Vamos a ver como nos repartimos para cumplir con todos y aprovechar todos los espacios de libertad que nos regala el carnaval", aseguró Castro.

Consciente de los desafíos y acostumbrados a plantearlos, la murga decidió hacer aún más extenso al carnaval más largo del mundo.

"¿Te acordás que Maradona decía que la pelota no se mancha? Bueno, esto es lo mismo, el carnaval es lo más grande que hay y no lo mancha un diferendo ni diferentes posturas sobre una murga paritaria. Vamos a salir a recorrer el Uruguay de febrero a abril, a barrios donde los tablados no llegan y al Interior, donde en fechas como estas es imposible ir. No queremos molestar a nadie, pero tenemos muchas cosas para decir, piezas del espectáculo nuevas y otras históricas que adquieren una nueva significación", agregó el popular Tinta Brava.

A la hora de hablar de Brocos y la negativa para poner la firma que habilitaba a la murga a salir, Castro dijo que el dolor fue superado y que la gente fue el combustible para seguir.

"Al principio me dolió mucho, muchísimo, porque pensaba que era mi amigo. Pero ahora ya está, el mal trago pasó y eso me impulsó a seguir. La Falta ya no es Raúl Castro, ni siquiera mis hijos que me acompañan en todo y tomaron la posta, la murga es de la gente y la convocatoria y la aceptación popular que tenemos nos lleva a salir", sentenció.

Sin tablados y sin derechos televisivos por cobrar, el grupo debió apelar a diferentes estrategias para resolver la ecuación económica y solventar los gastos que implica salir.

"Se resuelve a militancia, militancia pura. Los pibes de la murga lo saben mejor que yo y me enseñaron mucho. Son hombres y mujeres murguistas de corazón, que recuperaron lo mejor de la mística carnavalera y no piensan en el dinero como el primer objetivo. Hay un mundo por ganar cantando y vamos por eso. Vendemos patrocinadores, la gente coloca alguna rifa o un bono y tenemos amigos como el del ómnibus o el pelado del sonido que nos cobra menos", indicó Castro, dispuesto a volver al ruedo.

Entre agosto y setiembre de 2016 Castro estuvo peleando contra la muerte a raíz de un paro cardíaco y según su testimonio -y el de los médicos que lo asistieron en Médica Uruguaya- estuvo muerto durante varios minutos.

A la hora de hablar sobre la recompensa que significa volver a los barrios, el histórico murguista fue contundente.

"La energía que se vive en los tablados es impresionante y ese cariño monumental de la gente yo no puedo perdérmelo. Eso y las cadenas de oración me salvaron la vida cuando estuve 19 minutos muerto, me trajeron de nuevo. Fijate que ahora con la tecnología los niños y los padres vienen y te piden una selfie y se llevan un recuerdo en el bolsillo, que luego lo comparten con sus amigos y familiares en las redes o por mensajes. Eso para el murguista es un premio mayor. De todas formas, si yo me muero ya quedó la semilla, porque donde cante una murga va a cantar Falta y Resto", cerró el artista.