Akie: La primera dama nipona que bailó en Barrio Sur

Por: Danilo Costas
Publicado: 3/12/2018 17:32
Akie: La primera dama nipona que bailó en Barrio Sur
Fotos gentileza de C1080.
Akie Abe en las calles de barrio Sur junto a las bailarinas de C1080.

La primera dama de Japón estuvo en Barrio Sur donde bailó candombe y tocó el tambor con Cuareim 1080.

El pasado domingo el Presidente de la República, Tabaré Vázquez, recibió en la residencia de Suárez y Reyes al primer ministro de Japón, Shinzō Abe, y se selló un acuerdo que logró abrir el mercado cárnico. Además se avanzaron las conversaciones para ampliar las exportaciones de software, lácteos y vinos.

Mientras el protocolo y las cámaras se hacían cita en el Prado de Montevideo, en Barrio Sur y Palermo, la esposa de Abe, Akie, dio la nota a puro candombe.

La primera dama de Japón estuvo en la Casa Cultural de Cuareim 1080 donde se dio el lujo de bailar al ritmo del candombe y hasta de tocar uno de los tres tambores característicos de la música afrouruguaya.

"Nos sentimos honrados de su visita y fue una experiencia muy grata poder compartir la tarde con la primera dama. Es una mujer muy interesada en los proyectos sociales y se mostró muy entusiasmada con la casa cultural que armamos. En nuestro recinto se dictan talleres, funciona un merendero y se trabaja atendiendo a los jóvenes y adultos que necesitan una oportunidad y una contención", dijo a ECOS el histórico jefe de Cuareim 1080, Waldemar "Cachila" Silva.

Luego de hacer un recorrido por las instalaciones llegó la hora de la verdad y Abe demostró sus habilidades, primero como bailarina improvisada y luego como intérprete.

"Quería tocar y le dimos un tambor chico para que pudiera tocar. Los japoneses aprenden todo muy rápido y al rato ya estaba tocando. Estaba Hugo también que tiene un vínculo cultural con Japón y eso también nos ayudó", agregó Silva, haciendo referencia a Hugo Fattoruso, integrante de C1080 y protagonista en un dúo de percusión con el nipón Tomohiro Yahiro.

La comparsa tiene un vínculo con Japón que va más allá de la visita puntual de la primera dama y es que la familia Silva logró consolidar una relación con la exembajadora Keko Tanaka.

Esa amistad resultó muy redituable ya que, a través de una agencia de cooperación internacional, Japón donó 91.000 dólares al grupo para ampliar y construir el segundo piso de la Casa Cultural, según dijo Silva.

"La casa la tenemos hace mucho tiempo en un terreno que la Intendencia nos dio en concesión. Hace mucho tiempo que tenemos un vínculo con la embajada de Japón y esta primera dama se destaca por una sensibilidad social y cultural especial. De todos los lugares que le ofrecieron visitar mientras el presidente estaba ocupado (firmando los nuevos protocolos del mercado cárnico con Vázquez) eligió venir al barrio y eso es muy especial", dijo a este portal la máxima autoridad de la casa, Hilde Hansz.

El recinto, según Hansz, nació a raíz de la inquietud de Margarita Barrios (esposa de Silva) por la cantidad de personas que giraban en torno a la comparsa y que, una vez que terminaba el carnaval, no tenían nada que hacer.

"La casa tiene por objetivo atender a todos los jóvenes y adultos que lo requieran, sean de la comparsa, del barrio o no. Margarita tenía la preocupación porque decía que, una vez que se terminaba el carnaval y se baja la adrenalina, había un montón de gente que no sabía que hacer. Para muchas personas su vida gira en torno a la comparsa o al carnaval y una vez que ese efecto se termina y se dan los premios, hay un vacío muy grande", agregó Hansz.

Para la referente barrial uno de los roles centrales que cumple la casa es atender necesidad y combatir una marginalidad muy arraigada en la zona.

"Estamos muy cerca del centro, en una zona rodeada de empresas y edificios, pero convivimos con una marginalidad muy grande. Aquí funciona un merendero pero también talleres de danza, música, historia y hasta de gestión turística, porque estamos dentro del mapa del turismo temático.", indicó.

Durante su visita, la primera dama de Japón conversó con los funcionarios, se tomó varias fotos con los personajes centrales de la comparsa y se mostró comprometida con el proyecto.

Un cena incómoda que dejó a Trump en rídiculo

La primera dama de Japón se ganó millones de admiradores -y unos cuantos detractores- cuando en febrero de 2017 ignoró al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una visita que su marido, el primer ministro de Japón Shinzo Abe, le realizó al mandatario de la potencia americana.

A la hora de cenar Trump se sentó en medio de la pareja y la mujer no le dirigió la palabra durante el encuentro, que duró una hora y 45 minutos.

Trump dijo luego al New York Times que no habló con la mujer porque ella no sabe inglés, una excusa elegante que utilizó la primera dama para no cruzar palabra con el magnate, ya que Abe habla muy bien el inglés y así lo hizo en discursos políticos y en una campaña contra el Sida llevada adelante por el canal de televisión MTV.