Falleció Daniel Viglietti, inmenso nombre de la canción uruguaya

Publicado: 30/10/2017 21:04
Falleció Daniel Viglietti, inmenso nombre de la canción uruguaya
EFE (Archivo)

Tenía 78 años. Era un ícono del canto comprometido y de izquierda. Es autor de "Gurisito", "A desalambrar" y "El chueco Maciel", entre otras

A los 78 años de edad, falleció este lunes el cantautor Daniel Viglietti, uno de los mayores exponentes del canto popular, de protesta y de izquierda que tuvo el país. "Estaba trabajando en la computadora al mediodía y se sintió mal. Sufrió un infarto y murió por aneurismo de aorta. Cuando lo llevaron al médico no había nada que hacer", le dijo a ECOS Mauricio Ubal, músico y coordinador del sello Ayuí/Tacuabé. donde Viglietti publicó sus últimos trabajos.

"Es tremendo. Todavía no lo podemos creer", agregó Ubal, quien se excusó de seguir hablando de su colega y amigo.

Hijo de la pianista Lydia Indart y del guitarrista e investigador musical Cédar Viglietti, nieto del también guitarrista Jacinto Viglietti, su destino musical estuvo trazado desde la cuna. Tuvo formación clásica y de concertista, con maestros como Abel Carlevaro. Pero los vientos que comenzaron a soplar en los años '60 lo llevaron hasta el canto popular y de protesta, uruguayo y latinoamericano. Su obra ha sido un continuo viaje entre ambos mundos, mezclados.

A partir de su segundo disco "Hombres de nuestra tierra", comenzó a trabajar en la musicalización de poemas de escritores como Líber Falco, César Vallejo, los españoles Rafael Alberti y Federico García Lorca, y el cubano Nicolás Guillén, entre otros.

Escribió en el semanario Marcha, creó el Núcleo de Educación Musical (Nemus) y fue el responsable de discos claves de la música nacional como "Canciones para el hombre nuevo" (1968), que contenía la que quizá fuera su canción más reconocida, interpretada y reinterpretada: "A desalambrar".



Preso en 1972, debió irse al exilio al año siguiente, ya instalada la dictadura en Uruguay. Como Alfredo Zitarrosa y Los Olimareños, desde el exterior apoyó a la resistencia al regimen cívico-militar de facto. Y como los anteriores, regresó en 1985.

Su prolífica obra incluye colaboraciones con el poeta Mario Benedetti e incursiones como conductor radial ("Tímpano", en El Espectador) y televisivo ("Párpado", por TV Ciudad).

Otras de sus composiciones más conocidas son "Canción para mi América", "Milonga de andar lejos" y "Gurisito". Algunas de ellas han sido parte del repertorio de artistas internacionales como la chilena Isabel Parra, el español Joan Manuel Serrat, la argentina Mercedes Sosa, la cantante mexicana nacida en Costa Rica Chavela Vargas o la venezolana Soledad Bravo.

(Incluye información de EFE)